José Mazuelos: "La primera prioridad es acabar con las muertes en la ruta atlántica"
Entrevista al obispo de Canarias
"La gente está muy contenta, emocionada de que venga el Papa. En las parroquias, pero también cuando voy por la calle, o a comprar, todos están muy ilusionados, me dicen que todo va a salir bien. La gente tiene muchas ganas de recibir al Papa". El obispo de Canarias, José Mazuelos, afronta "cansado, pero con ilusión y esperanzas" los últimos momentos antes de la primera visita de un pontífice a las islas. Con la cuestión migratoria y la prioridad nacional en el eje de los discursos polarizadores y de odio, Mazuelos apuesta por otra vía: "Dejémonos ya de palabras y de banderas polarizadoras y vamos a intentar darle solución al tema".
Pregunta. ¿Cansado? ¿Cómo se viven los últimos momentos antes de la llegada del Papa?
Respuesta. Un poco cansado, sí, aunque el entusiasmo, la ilusión y la esperanza superan todo el cansancio. Ahora estamos con los últimos flecos para que todo salga bien, pensar en todo y coordinarlo todo. Todo el equipo coordinador está haciendo ahora un esfuerzo único.
P. ¿Cómo lo están viviendo los ciudadanos? ¿Canarias se ha volcado con el Papa?
R. La gente está muy contenta, emocionada de que venga el Papa. En las parroquias, pero también cuando voy por la calle, o a comprar, todos están muy ilusionados, me dicen que todo va a salir bien. La gente tiene muchas ganas de recibir al Papa.
P. Se ha hablado mucho de Canarias y de la mortífera ruta Atlántica. ¿Por qué León quiere acudir a las islas?
R. Bueno, yo creo que León XIV, como ha manifestado en su última encíclica, tiene una sensibilidad, como la tenían los anteriores papas, de la importancia de la dignidad de la persona. Y es consciente de la globalización, que conlleva mirar la migración desde otro punto de vista, el del bien común. Hojeando la nueva encíclica, que enmarca la IA en el bien común y la dignidad de la persona, veo que ese marco también vale para el problema de la inmigración, hoy que se están poniendo en duda tantas cosas.
P. ¿Qué espera de esta visita? ¿Hay algo que le han pedido al Papa?
R. Ya sabéis que no solamente viene la cuestión de los inmigrantes, así que, en primer lugar, para mí la importancia de la visita fundamentalmente es pastoral. Es verdad que la pastoral también se dirige al trabajo con los inmigrantes, porque nuestra Iglesia está respondiendo con mucho honor a toda esta dinámica de la migración, con más de mil voluntarios de Cáritas, de la que me siento totalmente orgulloso. Pero el Papa no viene solamente a apoyar esa dimensión caritativa de nuestra Iglesia, sino también esa Iglesia que se está preparando para la evangelización, para afrontar la secularización, para no tirar la toalla. En ese sentido, el Santo Padre viene a darnos fuerza, va a fortalecer nuestra Iglesia.
Cuando se habla de prioridad nacional, a mí me da mucho miedo, porque hay mucha ambigüedad, se tergiversa, se manipula y, con una palabra, se quiere manipular todo. Pero volvemos a lo mismo, empezamos a politizar la cuestión de la migración. Lo mismo que la regularización
P. La visita llega en mitad de una escalada de críticas hacia la regularización de migrantes, o la ‘prioridad nacional’. ¿Qué decir ante estos sectores?
R. Tanto para uno como para otro, tenemos que estar metiendo la dignidad de la persona, el bien común y el derecho a migrar o no migrar. Lógicamente, cuando una persona llega a un país y está aquí, el migrante que se incorpora al trabajo, tiene todos los derechos, está colaborando, está contribuyendo. Por eso, cuando se habla de prioridad nacional, a mí me da mucho miedo, porque hay mucha ambigüedad, se tergiversa, se manipula y, con una palabra, se quiere manipular todo. Pero volvemos a lo mismo, empezamos a politizar la cuestión de la migración. Lo mismo que la regularización. La regularización es como atentar contra el bien común, de que ponemos en peligro el bien común. ‘Venga, regularizad, un efecto llamada’... Tampoco es cuestión de eso, tenemos que sentarnos y clarificar. Lo que no podemos usar son dos palabras para seguir jugando a la polarización, para seguir afrontando la migración desde el punto de vista político y ganar votos.Dejémonos ya de palabras y de banderas polarizadoras y vamos a intentar darle solución al tema.
P. ¿Cuál es el antídoto para la polarización?
R. La primera cosa es dejarse de buscar votos ahí. Y, entre todos, vamos a sentarnos a darle solución teniendo esa coordenada: derecho a no emigrar, que nos invita a poner la mirada en los países de origen. El derecho a no emigrar, que nos pone también la mirada en las mafias. Y esos son problemas de la política, pero no solamente política nacional, sino europea. Y también con los países de origen, claro. Ojalá que todas las personas que llegan salieran de sus países de manera regular, y acabáramos con la ruta Atlántica.
R. Eso, por un lado. En segundo lugar, el otro antídoto contra la polarización es sentarnos a la mesa. Lo que no puede ser es que Cáritas no esté en la mesa de migración en Canarias. El Gobierno no quiere que esté Cáritas. No sé por qué. Claro, Cáritas viene invitada: invitada sin voz, sin voto. Van Cruz Roja, CEAR… pero Cáritas no. ¿Por qué? Porque Cáritas, además, está trabajando también con los países de orígenes, con las Cáritas de orígenes. Tenemos que sentarnos todos, tiene que estar la voz de la Iglesia. Tienen que estar todas las instituciones sociales, ONG, los políticos, comunidad autónoma, diferentes partidos políticos y entre todos, pero no para salir de allí ganando votos, sino para ver cómo intentamos darle solución. La primera prioridad es acabar con las muertes en la ruta atlántica.
Espero una Iglesia más rejuvenecida. Una Iglesia con más ímpetu. Una Iglesia que va a saber las respuestas. Yo tengo claro que esta visita va a ser una revolución. Todo esto dará su fruto
P. ¿Qué espera que les cuente el Papa?
R. Yo estoy viendo su magisterio del último año, y creo saber lo que nos a contar, en la línea de Evangelii Gaudium, y Amoris Laetitia. Él continúa teniendo claro que hay que pasar de una pastoral de sacramentalización a una Iglesia misionera, a una Iglesia apostólica capaz de tener ese primer anuncio. Hay que romper los esquemas de siempre, como decía el Papa Francisco y pone la mirada el Papa León. Alcemos la mirada a Cristo para poder ser una Iglesia evangelizadora con las puertas abiertas.
P. ¿Qué acto espera con más emoción?
R. La Eucaristía será una emoción fuerte, pero el de la catedral quizá es el que espere con más emoción. Arguineguín tiene muchas expectativas, pero el encuentro del Santo Padre con los curas, los sacerdotes, los agentes de pastoral, con esa dimensión pastoral, esa intimidad con el Papa… Somos Iglesia en comunión con Pedro. Ese acto va a ser emocionante.
P. ¿Y después del Papa qué? Frutos de la visita
R. Espero una Iglesia más rejuvenecida. Una Iglesia con más ímpetu. Una Iglesia que va a saber las respuestas. Yo tengo claro que esta visita va a ser una revolución. Todo esto dará su fruto.
