Los miembros de la Escolanía de la Sagrada Familia se preparan para una celebración “única” ante León XIV
“Es un privilegio y una gran responsabilidad”, explican los directores de la Escolanía ante una cita que marcará a los cantores
La Escolanía del Templo de la Sagrada Familia afronta con emoción los preparativos de una de las celebraciones más destacadas que vivirá la basílica este año: la misa que presidirá el papa León XIV el próximo 10 de junio, coincidiendo con la bendición de la Torre de Jesucristo y el centenario de la muerte de Antoni Gaudí.
La celebración reunirá a cientos de cantores de diversos coros de toda Cataluña y contará también con la participación de la Escolanía de Montserrat. Entre los participantes habrá una treintena de cantores vinculados al movimiento Pueri Cantores de Cataluña, representantes de diferentes coros que forman parte de este movimiento internacional. Para los responsables de la Escolanía de la Sagrada Familia, sin embargo, la cita trasciende el ámbito estrictamente musical y se vive como una experiencia espiritual, humana y educativa de gran intensidad.
“Es un privilegio y una gran responsabilidad”
“Es un privilegio y una gran responsabilidad”, aseguran Oriol Sánchez y Neus Sánchez, directores de la Escolanía. Ambos mantienen una vinculación muy profunda con el proyecto coral del templo y viven este momento también desde una perspectiva personal y familiar.
Oriol Sánchez recuerda que entró a cantar en la Escolanía con solo 7 años y que ya participó en la consagración de la basílica presidida por Benedicto XVI en 2010. “Ahora lo vivo desde la dirección y lo siento de una manera distinta, con mucha responsabilidad y también mucha gratitud”, admite.
El director destaca especialmente el sentido de servicio que acompaña a los coros vinculados a los Pueri Cantores. “Cantamos al servicio de la Iglesia. El lema es ‘Todos los niños cantamos la paz del mundo’. Lo vivimos con mucha alegría, pero también con conciencia de lo que representa”, afirma.
Neus Sánchez, pianista y codirectora de la Escolanía, explica que la noticia de la participación en la celebración llegó “con mucha emoción”. “He crecido muy cerca del proyecto”, dice. De hecho, recuerda que nació el mismo año en que su hermano Oriol comenzó a cantar en la Escolanía, que este año celebra su 25º aniversario.
Los directores también han querido expresar un agradecimiento especial a Josep Maria Turull, rector de la basílica, por haber facilitado que los Pueri Cantores puedan vivir esta celebración “desde dentro” junto al Papa. “Nos lo ha facilitado muchísimo y estamos muy agradecidos”, subrayan.
Ensayos, nervios e ilusión compartida
Los directores explican que los niños y niñas están viviendo estos días previos “con mucha ilusión y también con nervios”. Los ensayos se han intensificado y el trabajo continúa también en casa, con audios y dossiers digitales preparados específicamente para que los cantores puedan reforzar las piezas desde casa.
“Se apoyan entre ellos, se ayudan, y eso crea un ambiente muy bonito”, explican. Según los responsables de la Escolanía, estas semanas no solo sirven para profundizar musicalmente, sino también para trabajar valores como la responsabilidad, la escucha y el compromiso compartido.
Los propios chicos han expresado a los directores “emoción e ilusión” ante una celebración que consideran “única”. Muchos coinciden en que será una experiencia que recordarán toda la vida, especialmente por cantar ante el Papa dentro de su propia parroquia.
Un repertorio pensado para una celebración histórica
El repertorio previsto incluirá diferentes cantos litúrgicos preparados específicamente para la ocasión. Entre las piezas más esperadas están “Vós sou Senyor” y una obra de Mendelssohn traducida al catalán con el título “Dadnos paz, Señor clemente”.
Uno de los momentos más emotivos llegará previsiblemente al final de la celebración con el canto del Virolai dentro de la basílica de la Sagrada Familia. “Cantar el Virolai en este espacio, en una celebración de esta magnitud y con la presencia del Papa, es una experiencia que quedará grabada en la memoria de todos”, afirman.
Música, arquitectura y espiritualidad
Para la Escolanía, esta celebración también pone de relieve el papel que la música coral tiene dentro de la liturgia y dentro de la propia concepción espiritual de la Sagrada Familia. “La música coral convierte una celebración en una experiencia compartida. No es individual, es comunitaria”, explican.
Los directores recuerdan que Antoni Gaudí concibió el templo “como un espacio vivo, donde arquitectura, liturgia y música debían ir estrechamente unidas”. En este sentido, consideran que cantar dentro de la basílica adquiere un simbolismo especial coincidiendo con el centenario de la muerte del arquitecto.
“La luz, las formas y la arquitectura dialogan constantemente. Cantar allí es formar parte de ese diálogo entre música y arquitectura”, remarcan. Una experiencia que, aseguran, vivirán “con mucha emoción, respeto y conciencia del momento”.
Un proyecto educativo que va más allá de la música
Más allá de los grandes acontecimientos, Oriol y Neus Sánchez reivindican también el valor educativo y humano de la Escolanía. “Es un proyecto de formación a través de la música”, resume Oriol Sánchez, que recuerda especialmente las experiencias vividas como cantor tanto en Cataluña como en el extranjero.
Entre los recuerdos que conserva con más estima están la interpretación del Ave María de Schubert como solista y la participación en una misa en el Vaticano. Momentos que, según explica, han marcado profundamente su manera de entender hoy la dirección coral y el trabajo con los niños.
Para Neus Sánchez, el canto coral es también una herramienta de crecimiento personal. “La formación musical aporta a los niños una sensibilidad especial y les ayuda también en otros ámbitos de su desarrollo”, afirma.
Días intensos antes de la gran celebración
Ahora, con la mirada puesta en la celebración del 10 de junio, la Escolanía continúa inmersa en días intensos de ensayo compartidos con otros coros catalanes y con la Escolanía de Montserrat. “El hecho de poder cantar junto a cientos de cantores ya es, por sí solo, un privilegio muy grande”, subrayan.
Mientras tanto, los preparativos siguen avanzando entre ensayos, convivencia y emoción compartida. Y a medida que se acerca la fecha, los directores admiten que aún hay “detalles y sorpresas” que se van revelando poco a poco y que forman parte de la ilusión de estos días previos.