Nadie quería quedarse fuera del Bernabéu
Nadie se quería quedarse fuera del Bernabéu, un Bernabéu que ha acogido un partidazo pero esta vez no había equipos enfrentados sino todo lo contrario estábamos todos unidos. El acto ha empezado con el estadio lleno desde las primeras intervenciones.
Hoy, la parroquia se hizo grande, el cierre a unos días muy intensos, de alguna manera aunque pueda parecer innecesario, ya que la agenda del papa ha sido muy completa, este evento fue el broche de oro a una visita histórica. Un evento con el que creo que el Papa nos ha conocido mejor como iglesia, los testimonios de distintos perfiles o incluso los cánticos típicos y característicos de cualquier parroquia madrileña han acercado al Santo Padre un poquito más a la iglesia de Madrid.
Creo que ha sido una despedida, porque es el último gran acto del papa en la ciudad, pero no predominaba la tristeza sino la esperanza e ilusión por seguir en el camino de la fe, utilizando nuevamente las palabras del Papa como guía para seguir dejando huella, como católicos, en el mundo. Siendo cada día mejores personas, mejores humanos.
Esa humanidad ha sido la que nos ha conectado con el Papa, que nos ha unido a todos y este evento ha representado eso claramente, esa diversidad que pudimos observar en otros días hoy mas que nunca se hacia realidad yo lo he visto como un gesto de unidad de la Iglesia de Madrid que se debe mantener tras la visita del Papa.
Esta fraternidad entre comunidades es la base para construir un iglesia mejor que pueda llegar mas lejos, que pueda llegar a donde es más necesaria.
Esta visita ha sido un alto en el camino para seguir con mas fuerzas, una muestra de que unidos somos muchos, somos mucho más fuertes, que la fe no es solo cosa de uno, es cosa de muchos y de nosotros depende también sembrar esa semilla de la fe en el corazón de los demás.
Personalmente salgo con ganas de ser mejor cristiano de ser un mejor catolico. Y creo que no soy el único.
