Omella: "El Papa ha impulsado a renovar el espíritu de comunión y de familia que marcó los Juegos Olímpicos de 1992"
"La visita del papa León XIV ha sido, sin duda, una gracia para Barcelona. Un regalo que nos anima a mirar el futuro con esperanza y a seguir caminando unidos como pueblo y como Iglesia diocesana", sostiene en un artículo en Catalunya Cristiana
El cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, ha defendido que "la visita del papa León XIV ha sido, sin duda, una gracia para Barcelona". "Un regalo que nos anima a mirar el futuro con esperanza y a seguir caminando unidos como pueblo y como Iglesia diocesana", ha enfatizado. En un artículo de opinión publicado en Catalunya Cristiana tras la visita papal, el prelado barcelonés ha calificado la visita del papa León XIV a la capital catalana como un «acontecimiento histórico de gran trascendencia espiritual, eclesial y humana». También ha asegurado que quedará grabado para siempre en la memoria colectiva de la ciudad.
El cardenal Omella ha descrito «dos días de profunda espiritualidad que convirtieron Barcelona en un punto de encuentro de fieles de todas partes, unidos por la fe y por la alegría de recibir al sucesor de san Pedro».
Según el arzobispo, «el Santo Padre ha impulsado a renovar el espíritu de comunión y de familia que marcó los Juegos Olímpicos de 1992».
Momentos más destacados de la visita del papa León XIV a Cataluña
Entre los momentos más destacados, Omella ha subrayado la visita del Santo Padre a la Catedral de Barcelona y la vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys como instantes de comunión y oración muy intensos.
También ha puesto de relieve la Eucaristía en la basílica de la Sagrada Familia y la bendición de la torre de Jesucristo, que ha descrito como un «colofón impresionante». El cardenal Omella ha recordado que, en la parroquia de San Agustín, el Papa manifestó que se sentía «como en casa».
«El encuentro con el Papa ha puesto de manifiesto que la fe cristiana sigue viva»
El arzobispo ha destacado que «la visita congregó a muchos jóvenes, familias, personas mayores, religiosos, ministros ordenados y laicos», y ha señalado que «el encuentro con el Papa ha puesto de manifiesto que la fe cristiana sigue viva y que continúa siendo fuente de fraternidad y de compromiso».
«Acogerlo en nuestra casa nos ha llenado de entusiasmo y nos ha revelado el rostro de un Papa entrañable», ha escrito Omella.
Conservar los frutos de la visita
Más allá de la emoción del momento, el cardenal ha marcado el reto de conservar los frutos de la visita: «Las emociones son importantes, pero lo más importante es transformarlas en compromiso de amor». Omella ha recordado que las palabras del Papa invitan a abrir los corazones a Jesucristo, a crecer como familia y a salir al encuentro de quienes más nos necesitan.
El cardenal también ha agradecido la colaboración de muchas personas, instituciones y voluntarios que hicieron posible la visita. Asimismo ha agradecido las muestras de afecto de muchos fieles que le han escrito para compartir su alegría.
El prelado barcelonés cierra el artículo con un agradecimiento dirigido al Papa: «Gracias, Santo Padre, porque su visita ha tocado nuestras vidas», ha escrito Omella, invitando a los barceloneses a recordar los gestos del Pontífice, releer sus palabras y saborear cómo el Señor se ha hecho cercano.
