El Papa, a sor Lucía: "Estoy muy preocupado por Ucrania. Gracias por ser mis ojos allí"
León XIV bendijo 31 ambulancias que la fundació Convent de Santa Clara llevará a Ucrania, dentro de su proyecto 'Caravana de la bondad' antes de entrar en Montjuic
Llegó poco antes de las 19,30. Sin prisa. Sin reparar en los miembros de seguridad que querían que el Papa se limitase a bendecir las 31 ambulancias de la fundación de Sor Lucía Caram que partirán, esta misma noche, con destino Ucrania. "Gracias por estar allí, gracias por el trabajo que hacéis, gracias por ser mis ojos allí" dijo León XIV a la monja tucumana, acompañada por voluntarios de la fundació Convent de Santa Clara, el sacerdote Peio Sánchez o Juan Carlos Cruz. También, por este emocionado cronista, orgulloso de la oportunidad de compartir vida, y misión, con estos santos de la puerta de al lado.
Llegó el Papa en un coche gris con las enseñas del Vaticano, mientras la cincuentena de voluntarios esperaban junto a las ambulancias, y frente al mismo papamóvil desde el que, después, subió la cuesta hacia el estadio de Montjuic. En las bajeras del mismo, cerca del Palau Sant Jordi, 31 ambulancias de la 'Caravana de la Bondad', que Prevost roció con el hisopo, y bendijo, al igual que a todos los presentes.
La escena ha sido retransmitida en directo a través de las pantallas gigantes instaladas en el interior del recinto, provocando que los miles de asistentes estallaran en júbilo al ver a León XIV apadrinando la misión humanitaria. Unas imágenes que han servido como un poderoso preludio para la vigilia de oración posterior.
Después, paseó, sin prisa, saludando a todos y cada uno de los presentes. Cuando llegó a nuestro lado, pude entregarle un ejemplar de 'El aprendiz de Gaudí'. "Ah, ¿eres tú?", sonrió el pontífice al leer el nombre del cronista en la portada de la novela sobre el 'arquitecto de Dios', cuya Sagrada Familia conocerá mañana, coincidiendo con el centenario de su muerte, y estrechando con su mano derecha mi mano izquierda.
Propuso después el Papa una foto, que fueron varias, y acabó dando las "gracias a todos por su compromiso y por la acogida". Tomando del brazo a sor Lucía, continuó caminando hasta el papamóvil. Desde allí, contempló otras dos ambulancias, estas del servicio de seguridad de Montjuic. "¿Las bendigo y te las llevas también?" cuenta Lucía que le propuso el pontífice.
La iniciativa para Ucrania liderada por sor Lucía Caram surgió poco después de la invasión rusa, y contó, desde el principio, con el apoyo total de Francisco, que se ha mantenido con Prevost. Desde entonces, ha alcanzado cifras impresionantes, consolidándose como un puente vital de ayuda. Hasta la fecha, su proyecto suma ya 400 ambulancias y 44 corredores humanitarios enviados al país, una labor titánica que ha permitido salvar miles de vidas y aliviar el sufrimiento de la población afectada por el conflicto. La bendición papal supone un nuevo impulso para este proyecto.
La caravana bendecida en esta ocasión está compuesta por 30 vehículos, una flota que incluye no solo ambulancias, sino también coches adaptados para el traslado de heridos. Además de los vehículos, el convoy transporta material crucial como generadores eléctricos, desfibriladores, y una gran cantidad de material de primera necesidad y ayuda humanitaria destinada a la población civil que resiste en las zonas más castigadas.
