Pedro Sánchez también acompañará a León XIV al muelle de Arguineguín
El líder socialista, que ya se verá con el pontífice en Madrid y Barcelona (en su primera misa católica como presidente del Gobierno), también acudirá a Canarias para asistir, en primera persona, a las palabras que Prevost pueda decir en la última gran frontera de la migración europea, la mortífera ruta atlántica
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañará a León XIV en su encuentro con migrantes y con las personas que los atienden en el muelle de Arguineguín el próximo 11 de junio. El líder socialista, que ya se verá con el pontífice en Madrid y Barcelona (en su primera misa católica como presidente del Gobierno), también acudirá a Canarias para asistir, en primera persona, a las palabras que Prevost pueda decir en la última gran frontera de la migración europea, la mortífera ruta atlántica. En el 'muelle de la vergüenza'.
Así lo han confirmado fuentes de Moncloa, que añaden que el pontífice estará acompañado por el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, por el titular de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, y por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz. El Papa llegará a la isla en avión, y en la base aérea de Gando será recibido por Pedro Sánchez junto a la ministra de Defensa, Margarita Robles, y Ángel Víctor Torres.
La histórica visita del Papa a Canarias se inscribre en el deseo de León XIV de cumplir uno de los últimos sueños del Papa Francisco. Tanto uno como otro pontífice se han destacado en defender la dignidad de todo ser humano, y la obligación de las sociedades europeas en acoger a aquellos que arriesgan su vida para buscar un futuro mejor. Con el encuentro en el muelle, León XIV busca visibilizar la tragedia de la inmigración que cada año se cobra cientos de vidas en el mar.
En este escenario, el Papa rezará junto a un millar de migrantes por quienes perdieron la vida en la travesía y realizará una ofrenda floral al mar en su memoria. Con este gesto, retoma el mensaje que quiso subrayar su antecesor, situando en el centro de la visita la dignidad de la acogida y el drama humano que encierra cada viaje hacia Europa.
