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Atmósferas

Evidentemente no te voy a dar ningún parte meteorológico (además, ahora en verano hay poca actividad atmosférica, por lo menos donde vivo). Vamos a escuchar música muy sugerente, bella y también difícil de escuchar en un principio. Pero, si uno se deja llevar por ella, proporciona un torrente de sonidos y evocaciones de lo más apabullante. ¿Te apetece?

El maestro que va a ocupar hoy nuestros minutos es György Ligeti (1923-2006), maestro húngaro de nacimiento rumano en Dicsőszentmárton. Por cierto, que su apellido es una palabra esdrújula, es decir, debe pronunciarse como "lígueti". He aquí una frase suya que nos puede poner en antecedentes de lo que vamos a escuchar: Casi siempre asocio colores, formas y consistencias con sonidos, y viceversa, asocio todas las sensaciones acústicas con formas, colores y propiedades materiales. Incluso términos abstractos como cantidad, relación, coherencias y procesos los sensorializo y ocupan un lugar en el espacio imaginario. Uno de los avances más importantes de su obra fue la "micropolifonía" que dotaba a sus obras de una textura muy rica y densa creando una masa sonora que se mezcla con el timbre orquestal y crea todo un entranado sonoro.

Precisamente, representante de ese estilo es su obra titulada Atmosphères, compuesta para orquesta en 1961. Es una obra sensual y muy atractiva. Fue concebida como obra electrónica pero Ligeti la orquestó debido a lo poco avanzado de la tecnología. La orquesta le proporcionaba un medio en el que reflejar sus ideas de nubes sonoras. Los instrumentos son tratados individualmente y, juntos, contribuyen a la densidad orquestal. Las líneas individuales se entremezclan unas con otras fundiendo lo "micro" con lo "macro". Escuchar esta obra es toda una experiencia para los sentidos.

La interpretación es de la Orquesta Filarmónica de Viena dirigida por Claudio Abbado.

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