Hazte socio/a
Última hora
Emocionante funeral en Huelva por las víctimas de Adamuz

La Justicia argentina dice 'No' a la petición de libertad condicional para el cura Grassi

El mediático sacerdote, condenado por abusos, había cumplido dos tercios de la condena

“No es mi actitud decir que eso [el delito] está bien. Todo lo contrario. Para mí eso es aberrante y lo repudio y lo demostré con las acciones pasadas educativas que realicé”

"Todos los derechos procesales que hay en el país tienen una acción de revisión porque existe plena posibilidad de que haya un error judicial, que una persona haya sido mal condenada y la condena esté firme"

El cura Grassi, durante la apelación

Julio César Grassi, el sacerdote argentino condenado a 15 años de prisión por abusos a menores, solicitó este jueves la libertad condicional, alegando buen comportamiento y haber cumplido dos tercios de la condena. La vista, que tuvo lugar hoy y en la que el clérigo sancionado por la Iglesia, aunque no retirado del ejercicio oficialmente, compareció vía zoom desde la Unidad 41 de Campana donde cumple su condena.

Sin embargo, el fiscal se opuso a la petición, cursada ante el Tribunal en lo Criminal N°1 de Morón. “Señor Grassi, usted no puede estar en libertad bajo ningún punto de vista y solicito que se rechace absolutamente la petición del imputado”, expresó el fiscal. Las asociaciones de víctimas también se han opuesto a la petición. El tribunal deberá ahora fallar a favor o en contra de la solicitud del sacerdote, quien se representó a sí mismo en la audiencia.

Vestido con su tradicional sotana, volvió a defenderse de la acusación: “Milité como sacerdote a través de la Fundación [Felices los Niños] y en muchas otras acciones en barrios populares contra todo tipo de maltrato contra los niños y frente a los adolescentes”.

El cura solicitó ante la Justicia adelantar su excarcelación, la cual debía terminar en mayo de 2028 según la condena establecida. “No es mi actitud decir que eso [el delito] está bien. Todo lo contrario. Para mí eso es aberrante y lo repudio y lo demostré con las acciones pasadas educativas que realicé”, prosiguió el sacerdote de 68 años.

En un momento de su declaración, poco después de iniciada la audiencia, el religioso condenado - también abogado - pidió un cuarto intermedio para “ordenarse”, el cual fue aceptado por el tribunal para continuar luego con su propia defensa. Se dirigió a los jueces que lo oían con atención: “Van a ver, como ya presenté, que el informe psicológico hecho por el penal no está diciendo que yo tenga una actitud por la que considero que ese tipo de delitos [el abuso sexual de menores] esté bien, todo lo contrario”.

Grassi solicitó que sea reexaminada su pena porque, argumentó, “todos los derechos procesales que hay en el país tienen una acción de revisión porque existe plena posibilidad de que haya un error judicial, que una persona haya sido mal condenada y la condena esté firme”.

“No tienen nada que decir de mi actuación en el juicio”, resaltó el todavía padre (ya que no fue excomulgado por la Iglesia). Y prosiguió, con la voz algo más alzada, para responder a la querella: “No tomo de tonto a nadie. Estoy respetando todas las instancias. Nunca violé las restricciones tampoco”. Una vez finalizada la audiencia, lo más probable es que el Tribunal decida pasar a un cuarto intermedio para dar a conocer su decisión en las próximas horas o días.

También te puede interesar

Lo último