El instituto tenía normas de comportamiento severísimas que lindan con el dislate El fundador de Instituto Miles Christi, expulsado por abusos, administraba el perdón en confesión a su cómplice

Instituto Miles Christi
Instituto Miles Christi

Roberto Yannuzzi fue expulsado del sacerdocio por el Papa por "delitos contra el sexto mandamiento, absolución del cómplice y abuso de autoridad"

Fundó hace tres décadas el Instituto Miles Christi, de perfil ultraconservador, con sede en La Plata, y normas de comportamiento severísimas que lindan con el dislate. Fue acusado de abuso de autoridad por ello

Yannuzzi no podrá ejercer de ningún modo el ministerio sacerdotal, tanto sea de modo público como privado y tampoco podrá ejercer la docencia en centros educativos de la Iglesia

El caso no llegó a la Justicia debido a que los hechos solo involucraron a adultos, que limitaron su denuncia al ámbito eclesiástico

(Valores Religiosos).- Los casos de abusos sexuales cometidos por miembros del clero que se conocieron en los últimos años tuvieron diversas expresiones. En la Argentina, la más horrenda fue la violación de menores sordomudos en el Instituto Próvolo de Mendoza, que derivaron a fines del año pasado en la severa condena de más de 40 años a dos sacerdotes.

Ahora, el Papa Francisco acaba de expulsar del sacerdocio a un cura argentino que abusaba de miembros mayores de una comunidad religiosa que él mismo fundó en el país y era su superior, con la sorprendente particularidad de que en la confesión sacramental le administraba el perdón a un cómplice.

Se trata del sacerdote Roberto Juan Yannuzzi, que creó hace tres décadas el Instituto Miles Christi, de perfil ultraconservador, con sede en La Plata, y normas de comportamiento severísimas que lindan con el dislate. Por caso, no permite que sus miembros tomen mate o que se vayan de vacaciones con sus familias. Además, deben comprometerse a no cuestionar ni siquiera indirectamente a su superior. De hecho, sus miembros –que fueron los que lo denunciaron ante el arzobispado de La Plata, que encabeza monseñor Víctor Manuel Fernández- no solo lo acusaron de abusos sexuales, sino también de abusos de autoridad.

Yannuzzi, que cursó el seminario porteño de Devoto y realizó un doctorado en Teología en Roma, no logró que el arzobispado de Buenos Aires le aprobara su instituto. Finalmente, lo consiguió a principios de los `90 en la arquidiócesis de La Plata. Según su página web tiene a cargo tres parroquias: San Luis Gonzaga, en Villa Elisa y San Carlos Borromeo, en Carlos Ken, ambas en la provincia de Buenos Aires, y San Filippo Neri, en Italia. Y tres colegios: San Francisco (Villa Elisa), Santo Tomás Moro (La Plata) y de la Santa Cruz (San Luis). Además de una casa de retiros espirituales en Villa Elisa.



En estas tres décadas el instituto logró contar con no pocos seguidores. A la misa de los domingos a la mañana en la parroquia de Villa Elisa, que en varios tramos se oficia en latín y con el sacerdote de espalda a los fieles –siguiendo el ritual post Concilio Vaticano II –que Benedicto XVI rehabilitó para aquellos sacerdotes que lo desearan- suele ser muy concurrida. De todas maneras, fuentes eclesiásticas aseguraron a Clarín que las parroquias y los colegios cumplen normalmente sus tareas, sin que se hayan registrado denuncias de ningún tipo.

En un comunicado subido a su página web, el arzobispado de La Plata anunció que el Papa Francisco dispuso la dimisión del estado clerical del sacerdote (expulsión del ministerio) tras ser hallado “culpable de los delitos contra el sexto mandamiento con adultos, de absolución del cómplice y de abuso de autoridad". Yannuzzi no podrá ejercer de ningún modo el ministerio sacerdotal, tanto sea de modo público como privado y tampoco podrá ejercer la docencia en seminarios o institutos educativos de la Iglesia.

“Las acusaciones, que afectaban a religiosos que formaban parte del Instituto Miles Christi, exigían la intervención de la Santa Sede. Por ese motivo, en acuerdo con las nuevas autoridades del mencionado Instituto, el actual arzobispo de La Plata envió a la Congregación para la Doctrina de la Fe (Vaticano) un informe completo acerca de este caso el 11 de marzo del 2019” señala el comunicado. Así, se llegó a la aplicación de la pena canónica máxima.

Fuentes eclesiásticas precisaron que el caso no llegó a la Justicia debido a que los hechos solo involucraron a adultos, que limitaron su denuncia al ámbito eclesiástico.




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