Dos obispos que rezaron por Trump denuncian que fueron manipulados: "La Casa Blanca jamás debió habernos puesto en esa situación"
"Fuimos de buena fe para trabajar por el bienestar de nuestros semejantes, aliviar su sufrimiento, construir el bien común y orar con un presidente, no para posar para una foto política que beneficie a unos pocos", lamentan los pastores en sus comunicados, en los que piden disculpas
"Siento una profunda tristeza, no solo por el dolor que causé, sino también porque algo tan sagrado para un grupo de líderes religiosos, la oración a nuestro Padre Celestial, pudiera ser manipulado de esa manera".
Así justifica Jeffrey Grob, arzobispo de Milwaukee (EEUU), la oración en la que, junto a otros once pastores católicos, participó el pasado 22 de octubre en la Casa Bñlanca, y en la que se les veía de pie, alrededor de un Donald Trump sentado en su sillón del Despacho Oval, en lo que parecía un momento de recogimiento y rezo.
"En los últimos días, he recibido muchas preguntas y comentarios sobre la reunión del 22 de octubre a la que asistimos yo y otros once obispos en la Casa Blanca, la cual fue poco después difundida por la administración sin el consentimiento de los participantes. Quiero que sepan que mi intención nunca fue causar confusión, enojo ni decepción entre las personas a mi cargo. Espero poder brindarles un poco de contexto sobre mi decisión de participar", señala el arzobispo en un comunicado emitido este pasado domingo 25 de octubre.
"Para empezar, la reunión no representó en modo alguno un respaldo al presidente, sus políticas ni su partido. A mediados de septiembre, fui invitado a unirme a un grupo de una docena de obispos para discutir asuntos importantes para la Iglesia y nuestro pueblo, incluyendo la aplicación de las leyes de inmigración, las visas para trabajadores religiosos y la dignidad humana", explicó.
Una reunión, explica, organizada por la Fundación Heritage –que, en España, mantiene vínculos con Vox– y que "nos dijeron que sería una conversación privada, que varios miembros católicos del gabinete podrían asistir y que habría oportunidad de orar en privado con el presidente. Me tomé un tiempo para sopesar la decisión y finalmente sentí que, si tenía la oportunidad de expresar mi opinión de una manera que pudiera mejorar la vida de los hijos de Dios, debía aprovecharla".
La foto con Trump
"Tras una conversación de 90 minutos con el personal y los asesores de política interna de la Casa Blanca, finalmente nos condujeron al Despacho Oval. El presidente nos saludó, tomó asiento en su escritorio y nos entregó obsequios conmemorativos. Luego nos indicó que nos pusiéramos de pie detrás de él y oráramos. Después, se tomaron varias fotos y nos acompañaron a la salida. Sin que el grupo de obispos lo supiera, también se grabó un video. Pero los obispos no dieron permiso para la distribución pública ni para la publicación del video o las fotos", explica el arzobispo en su comunicado.
"Poco después –añade Grob–, la Casa Blanca publicó un video y fotos de la oración. Pronto comencé a recibir mensajes que expresaban gran preocupación por la posibilidad de haber participado inadvertidamente en un acto político a menos de dos semanas de las elecciones nacionales. También recibí mensajes de personas que se sentían dolidas por el daño que las políticas del presidente les habían causado a ellas o a sus familias".
"Fuimos [a la Casa Blanca] de buena fe para trabajar por el bienestar de nuestros semejantes, aliviar su sufrimiento, construir el bien común y orar con un presidente, no para posar para una foto política que beneficie a unos pocos. La Casa Blanca jamás debió habernos puesto en esa situación. No fui sin reservas. Ojalá las hubiera tenido en cuenta. Sepan que he escuchado estas preocupaciones, entiendo cómo las provoqué y pido disculpas por cualquier daño que mis acciones hayan causado. Somos, como siempre, un pueblo peregrino. Y eso incluye a los obispos", señala el arzobispo, que se despide de sus diocesanos con "con sincero pesar".
"Ojalá hubiera sido más astuto y menos ingenuo"
Por otra parte, el obispo de Des Moines, en Iowa, William Joensen, emitió igualmente una declaración en la que dejó claro que, a su juicio, la Casa Blanca se aprovechó de los pastires que acudieron bienintencionadamente a la cita. "Ojalá hubiera sido más astuto y menos ingenuo, a diferencia de aquellos que se aprovecharon de nuestra reunión con fines políticos partidistas".
En su mensaje –recogido por la agencia Europa Press– reconoce que "existen muchos aspectos relacionados con la actual Administración que chocan frontalmente con nuestra fe católica", manifestó Joensen, que afirmó que "ninguno de los obispos presentes ignoraba que el encuentro tenía lugar en vísperas de unas elecciones nacionales". "Sin embargo, en ningún momento tuvimos la intención de que nuestra participación supusiera un respaldo a ningún partido político ni a ningún candidato en particular", apostilló