Bertomeu: "El sufrimiento de una víctima nunca prescribe, nunca podrá ser reparado, y nunca estaremos a la altura"
Más de 160 víctimas que a día de hoy han pasado por el Canal de Primera Escucha que monseñor Jordi Bertomeu, Comisario Pontificio, ha organizado estos días en la Nunciatura Apostólica en Lima
Más de 160 víctimas. Este es el balance (provisional) de los supervivientes de los abusos del extinto Sodalicio de Vida Cristiana que se han dirigido al comisario pontificio, Jordi Bertomeu, para solicitar una reparación por los abusos sexuales, morales y de poder acaecidos en el grupo fundado por Luis Fernando Figari y disuelto por el Papa Francisco (una decisión avalada, y confirmada, por León XIV).
Durante una entrevista con Rosa María Palacios en ‘Sin Guion’, el investigador afirmó que, a diferencia de la última vez que estuvo en el Perú, otras personas decidieron denunciar a los sodalités. "Se han atrevido algunas a venir que no habían venido. Han aparecido nuevos agresores de los que ya no podemos hacer nada porque el Sodalicio ya no existe. Pero hay más. Es decir, algunos, como diríamos, se fueron de rositas hace un año", relató Bertomeu.
En ese sentido, narró que los campesinos de Catacaos le solicitaron una reparación económica y una compensación. Este último pedido fue directamente al arzobispo de Lima y a los obispos que lo acompañan. Solicitaron que se realice una misa de funeral exequial por dos comuneros que fallecieron hace 15 años.
"Esto es otro modo de reparar, porque celebrar una misa de funeral, ¿a quién puede hacer daño? En cambio, puede hacer mucho bien porque a estas personas les dices: La muerte de esta gente no nos es indiferente a la iglesia; más bien, vuestra lucha pasa a ser la nuestra. La iglesia está con vosotros", abundó Bertomeu.
No es solo palabra de Bertomeu. También, de las víctimas. Así, Antonio (nombre ficticio), miembro del Sodalicio por más de 10 años, agradece la "primera escucha" que recibió de Bertomeu, durante media hora. "Me acogió con gran empatía. En primer lugar, me pidió perdón por haber llegado con 20 años de retraso. Me explicó que este canal de primera escucha era para recoger aquellas peticiones de reparación que serían luego examinadas por profesionales especializados, en los meses sucesivos. También me dijo que las reparaciones económicas se harían con dinero del Sodalicio, en caso de poderles convencer de que asuman su responsabilidad en lo ocurrido con nosotros. Yo, por mi parte, pude explicar mi tragedia personal a raíz del paso por el Sodalicio. Me sentí aliviado’’.
"Me acogió con gran empatía. En primer lugar, me pidió perdón por haber llegado con 20 años de retraso. Me explicó que este canal de primera escucha era para recoger aquellas peticiones de reparación que serían luego examinadas por profesionales especializados, en los meses sucesivos. También me dijo que las reparaciones económicas se harían con dinero del Sodalicio, en caso de poderles convencer de que asuman su responsabilidad en lo ocurrido con nosotros
Acompañan a Bertomeu dos católicas expertas en derechos humanos que le asisten durante las sesiones de escucha. Una de ellas, C.R. ha afirmado a esta redacción: ‘’me parece una gran oportunidad concedida a las víctimas en su proceso de reparación. Para mí ha sido muy duro entrar en una problemática que solo conocía por los libros y noticias periodísticas. He visto en muchos de ellos una experiencia sanadora pero a la vez muy dura. Entiendo lo difícil que es a estas víctimas de abusos terribles volver a hurgar en las heridas de su abuso. Especialmente cuando monseñor Bertomeu solo podía dedicarles 15 minutos. En tal caso, yo o mi compañera continuábamos la escucha con la víctima. Así las dos semanas que llevamos en el Canal de Escucha’’.
Miedo a hablar
S.A., la otra colaboradora de Bertomeu en este canal de primera escucha, afirma por teléfono que ‘’me ha impresionado el temor de muchas de las víctimas a hablar. Miedo social, miedo al qué dirán, miedo a perder el lugar trabajo, muchas veces vinculado aún a empresas educativas del Sodalicio. He visto a muchas victimas bloqueadas. El trauma continúa aún hoy. Muchos se han casado con ex fraternas, siervas o del movimiento de vida cristiana, sin estar preparados para poder amar en igualdad y sin desconfianza hacia la pareja. Sus matrimonios han sido desastrosos. Otros están totalmente destruidos por una doble vida afectiva. Muchos tampoco pueden soportar un superior en el trabajo por la obediencia tóxica que han vivido toda su vida’’.
C.R. añade: ‘’ mi peor impresión me la he llevado de la práctica sistemática en el SCV de tratar con psicofarmacos cualquier tipo de problema psicológico que emergía, con falsos diagnósticos incluidos por parte de algún doctor limeño que me atrevería a calificar de nuevo Menguele. Ha sido terrible ver psicologías destrozadas de por vida por años y años de tratamiento innecesario. No entiendo que esto haya podido pasar en nuestro Perú del s. XXI’’.
En otro instante de la entrevista, el comisario pontificio fue consultado si la Iglesia católica peruana estuvo a la altura de las víctimas del Sodalicio. Sobre el tema, indicó que "no estuvo mal". Sin embargo, lamentó que, a nivel general, la iglesia nunca ha estado a la altura. "A la altura nunca estamos, porque el sufrimiento de una víctima, el dolor de una víctima nunca prescribe y nunca podrá ser reparado y nunca estaremos a la altura, nunca", enfatizó.
El comisario recordó que, en 2018, los periodistas Paola Ugaz, Daniel Yovera y Pedro Salinas fueron acosados judicialmente luego de haber revelado las denuncias del caso Sodalicio. Bertomeu calificó como "muy meritorio" el trabajo de los investigadores y afirmó que ellos brindaban claridad en una situación compleja y turbia.
"(El papa Francisco) lo suprimió porque tenía una estructura sectaria; había abusos de todo tipo. Y esto fue muy novedoso. Asumimos que en la iglesia puede haber instituciones donde se practica el control mental de tal manera que se destruye la estructura psíquica de la persona. Y esto doy fe de que ha ocurrido, porque estos días mismos que estoy recogiendo testimonios de gente que pide una reparación, ves a personas destruidas para siempre"
En ese contexto, monseñor reveló que los obispos Carlos Castillo, Pedro Barreto, Reinaldo Nann y Robert Prevost (el papa León XIV) pidieron públicamente acabar con la persecución judicial. "Prevost, a quien tanto queremos, también se puso del lado de las víctimas. Por lo tanto, me dices, ha sido insuficiente. Bueno, podría haber sido mejor. La respuesta a la iglesia nunca será la óptima, pero hubo respuesta en aquel momento", recalcó.
En otro momento, Bertomeu se pronunció sobre el Sodalicio. Así, contó que uno de los motivos para eliminar a ese conjunto de religiosos de la Iglesia fue que se descubrió una estructura sectaria y que se cometieron abusos. "(El papa Francisco) lo suprimió porque tenía una estructura sectaria; había abusos de todo tipo. Y esto fue muy novedoso. Asumimos que en la iglesia puede haber instituciones donde se practica el control mental de tal manera que se destruye la estructura psíquica de la persona. Y esto doy fe de que ha ocurrido, porque estos días mismos que estoy recogiendo testimonios de gente que pide una reparación, ves a personas destruidas para siempre", narró.
Por otro lado, Bertomeu se refirió al fundador del Sodalicio, Luis Figari, a quien calificó como una persona que no venía de Dios y que cometía abusos. "Figari era un gurú, una persona con un gran carisma personal, pero que no venía de Dios. ¿Por qué? Porque entre las cosas había habido abusos incluso antes de fundar. A ver, tenemos que ser serios. ¿Cómo Dios puede confiar un carisma para la Iglesia a una persona que ya antes de fundar ha demostrado ser un peligro público?".