El cardenal Spengler y monseñor Andrietta son distinguidos en Brasil por su servicio a la sociedad
El presidente de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil y el obispo de Jales fueron reconocidos con la Orden del Mérito del Trabajo, otorgada por el Tribunal Superior del Trabajo
(Micaela Alejandra Díaz Miranda/ADN Celam).- Dos referentes de la Iglesia católica en Brasil fueron reconocidos por su servicio a la sociedad. El cardenal Jaime Spengler, arzobispo de Porto Alegre y presidente de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB) y del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), y monseñor José Reginaldo Andrietta, obispo de Jales, miembro de la Comisión Sociotransformadora de la CNBB y Coordinador de la Red del Trabajo Organizado (RETO) del Celam, recibieron este 12 de agosto la Orden del Mérito del Trabajo.
Ambos, además, hacen parte de la iniciativa “Construyendo puentes” que lleva adelante la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL) junto con el Celam y la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés), participando activamente en el proceso “Fratelli tutti: diálogo socioambiental”.
La ceremonia se realizó en la sede del Tribunal Superior del Trabajo (TST), en Brasilia, donde fueron homenajeadas personalidades e instituciones destacadas por su trayectoria y por los servicios prestados a la sociedad y a la Justicia del Trabajo.
Para el cardenal Spengler, la distinción adquiere un significado que trasciende su reconocimiento personal. El presidente de la CNBB señaló que el homenaje también alcanza a la Conferencia Episcopal y al trabajo que la Iglesia desarrolla junto a las comunidades. “Lo que aparece, en primer lugar, es la Conferencia de los Obispos de Brasil y lo que ella representa en el contexto nacional”, expresó.
El cardenal sostuvo que la Iglesia constituye una “reserva ética de la sociedad” y consideró que la condecoración reconoce el servicio que realiza en favor de las comunidades. Su lectura sitúa el reconocimiento en una dimensión más amplia: la presencia de la Iglesia en las realidades sociales y su aporte a la construcción de una sociedad atenta a la dignidad de las personas.
Mirada desde la justicia y el trabajo
La distinción también reconoció la trayectoria de monseñor Reginaldo Andrietta, quien recibió la condecoración con humildad y agradecimiento. El obispo de Jales puso especialmente en valor la tarea que desarrolla el Tribunal Superior del Trabajo en favor de la Justicia del Trabajo.
Durante la ceremonia, Mons. Andrietta resaltó además la presencia de una representación del papa León XIII en la sede del tribunal. Para el obispo, esta imagen tiene un significado particular por su vínculo con la encíclica Rerum Novarum, publicada en 1891.
El documento del Papa León XIII es considerado un texto fundamental en el desarrollo de la Doctrina Social de la Iglesia y abordó las condiciones de los trabajadores en el contexto de la revolución industrial. Mons. Andrietta hizo hincapié precisamente en la huella que dejó en la construcción de normas destinadas a proteger los derechos laborales. “A partir de la Rerum Novarum se construyó todo el andamiaje legal de protección a los trabajadores en el mundo”, señaló.
Orden con décadas de historia
La Orden del Mérito del Trabajo es concedida desde la década de 1970 a personas e instituciones que se distinguen por el ejercicio de sus actividades o por servicios relevantes prestados a la sociedad y a la Justicia del Trabajo.
En esta edición fueron reconocidas también la Fundación Biblioteca Nacional, institución dedicada a la preservación y difusión de la producción intelectual brasileña, y el Instituto Adimax, organización sin fines de lucro orientada a la inclusión social y al bienestar animal.
Además, otras 45 personalidades fueron seleccionadas para recibir la distinción o ser promovidas dentro de la Orden. Entre ellas figuran el presidente del Supremo Tribunal Federal, ministro Edson Fachin, y el presidente del Banco Central, Gabriel Galípolo.
El reconocimiento compartido por el cardenal Spengler y monseñor Andrietta pone de relieve dos dimensiones del servicio de la Iglesia brasileña: la presencia institucional de la CNBB en la sociedad y el trabajo pastoral y sociotransformador que acompaña de cerca las realidades de quienes buscan condiciones más justas y dignas para vivir y trabajar.