Chiclayo recibe al enviado del Papa con esperanza y ternura en la antesala de la Jornada Mundial del Enfermo
El prelado recordó que fue el propio Pontífice quien dispuso esta sede: "León XIV, obispo emérito de esta diócesis, ha decidido que la 34.ª Jornada Mundial del Enfermo se celebre solemnemente en Chiclayo"
(Micaela Alejandra Díaz/ADN Celam).- Con gran alegría, la ciudad de Chiclayo dio la bienvenida a las autoridades que participan en la 34.ª Jornada Mundial del Enfermo, que se celebra del 9 al 11 de febrero de 2026. La noche del domingo 8 de febrero, a las 9:30 p. m., fieles, agentes pastorales y delegaciones se congregaron en el Aeropuerto Internacional para recibir al representante del Santo Padre y a la comitiva que lo acompaña.
Entre los visitantes fue acogido con especial afecto el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, junto al padre Joseph Savarimuthu, su secretario; monseñor Giuseppe Quirighetti, consejero de la Nunciatura Apostólica en el Perú; y el obispo de Chiclayo, monseñor Edinson Edgardo Farfán Córdova, O.S.A., quien animó la recepción y la vida pastoral de la diócesis.
La presencia del purpurado representa un signo concreto de la comunión del papa León XIV con esta Iglesia particular, en cuya sede episcopal sirvió pastoralmente. La visita se enmarca en una celebración que pone de relieve a los enfermos, al personal sanitario y a quienes acompañan el sufrimiento humano desde el servicio silencioso y cotidiano. Durante estos días, Chiclayo se convierte así en espacio de acogida, esperanza y servicio a la dignidad de la vida.
Bienvenida a la ciudad de la amistad
Como gesto de fe y gratitud, la Comisión de Movimientos Apostólicos entregó al cardenal Czerny como obsequio una reproducción de la Santísima Cruz de Chalpón de Motupe, símbolo arraigado en la espiritualidad del pueblo lambayecano.
En sus palabras de bienvenida, Mons. Farfán resaltó la dimensión eclesial y continental del encuentro, señalando que “delegaciones de las Conferencias Episcopales de América Latina y el Caribe están llegando… Sean bienvenidos a la ciudad de la amistad”.
El prelado recordó que fue el propio Pontífice quien dispuso esta sede: “El Santo Padre, León XIV, obispo emérito de esta diócesis, ha decidido que la 34.ª Jornada Mundial del Enfermo se celebre solemnemente en Chiclayo”.
Al referirse al lema de la jornada, dijo que el tema elegido es “la compasión del samaritano, amar llevando el dolor del otro”, y resaltó que el Papa ha reconocido ese testimonio en la Iglesia local, donde “muchas personas comparten la misericordia y la compasión al estilo del samaritano”. En esa línea, valoró la entrega de quienes cuidan la vida: “Los familiares, los vecinos, los operadores sanitarios, los agentes de pastoral… se detienen, se acercan, curan y ofrecen de lo suyo”.
“Recibirlo es recibir al mismo Santo Padre”
Mons. Farfán también expresó el vínculo afectivo del Pontífice con esta tierra: “El Papa ama a nuestra diócesis y a nuestro pueblo, y nuestra gente le paga con amor, cercanía y oraciones”.
Dirigiéndose al cardenal, dijo con emoción: “Recibirlo a usted, que es delegado del Papa para esta jornada mundial, es recibir al mismo Santo Padre”.
El obispo chiclayano remarcó la presencia de fieles, movimientos y agentes comprometidos con la pastoral de la salud, convencido de que la jornada será un tiempo de gracia: “Serán momentos de Dios donde podemos percibir su presencia en los hermanos enfermos y necesitados”.
Iglesia que sirve y acompaña
Asimismo, reconoció la misión de quienes acompañan el dolor humano: religiosas que visitan enfermos, capellanes que llevan la unción, ministros y voluntarios que sirven con entrega.
Y dirigió un saludo cercano al enviado pontificio: “Eminencia, siéntase en casa. Su presencia es motivo de alegría, gratitud y esperanza… Bienvenido a la ciudad de la amistad, a nuestra querida diócesis de Chiclayo”.
Con esta acogida, Chiclayo abre sus puertas al mundo como sede de una jornada que pone en el centro la compasión, la fe y el cuidado de los más frágiles, en comunión con toda la Iglesia universal.
