A 45 años de la masacre de San Patricio en Buenos Aires La comunidad palotina renueva su pedido de justicia: "La causa ya tiene 20 años y es una megacausa"

La comunidad palotina renueva su pedido de justicia
La comunidad palotina renueva su pedido de justicia

El 4 de julio "es una herida, es un mensaje y es una misión", dice la comunidad palotina que insiste en reclamar que se esclarezcan la matanza de los cinco religiosos perpetrada durante la dictadura militar

Los sacerdotes aparecieron muertos a balazos en el comedor de la casa parroquial, en plena dictadura militar, en un ataque atribuido a un grupo de tareas de la ex ESMA. La investigación, tanto en la Justicia como en la propia Iglesia, nunca avanzó

Barassi, miembro de la comunidad: "estamos trabajando para reconstruir un proyecto de comunidad que ese día fue atacado"

Se renuevan homenajes y ruegos para que sean pronto beatos

La comunidad palotina hizo un renovado pedido de justicia en víspera del 45° aniversario de la Masacre de San Patricio, del 4 de julio de 1976, en la que fueron asesinados cinco religiosos de esa congregación por agentes del terrorismo de Estado, y de la pronta beatificación de los sacerdotes Alfredo "Alfie" Kelly, Alfredo Leaden y Pedro Dufau, y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio José Barletti.

En una rueda de prensa virtual realizada este jueves desde el templo parroquial del barrio porteño se detallaron los homenajes previstos, entre ellos la misa central del próximo domingo a las 11.30 transmitida en directo por la página de Facebook Palotinos 4 de Julio

La actividad estuvo encabezada por el postulador de la causa de canonización y delegado de la provincia irlandesa de la comunidad palotina, padre Juan Sebastián Velasco SAC; el vicepostulador, Francisco Chirichella; el primer testigo de la masacre, entonces organista de la parroquia, Rolando Savino; y Santiago Barassi, miembro de la comunidad.

Chirichella, vicepostulador de la causa, valoró la importancia y el sentido de hablar hoy, en este momento de tanto dolor y muerte, de los cinco palotinos, a 45 años del crimen que los tuvo como víctimas. Recordando aquel momento, señaló que ocurrió en una época muy difícil, marcada por la violencia y la suspensión de derechos cívicos y democráticos. En ese momento, "ser fieles a una visión apostólica e invitar a la conversión exigía una profunda convicción y una gran valentía", destacó.

Luego de recordar a cada uno de los mártires palotinos, sus virtudes y los rasgos que los identificaban, Rolando Savino, el primer testigo presencial del crimen, relató lo sucedido en esa mañana del 4 de julio de 1976.

Acto seguido, fue compartido el testimonio del padre Rodolfo Capalozza, quien consideró que "la sociedad necesita rescatar el valor de la justicia", y que es necesario, para construir una sociedad sobre roca firme, condenar el mal.

"La justicia busca siempre el bien común", aseguró. "Ellos murieron por el Evangelio, y el Evangelio es un mensaje de unidad, unidad que se construye desde la verdad y la justicia. Por lo tanto, lo importante no sólo es su derramamiento de sangre, sino también rescatar lo que significaron para la vida de la Iglesia, una vida entregada al servicio del Evangelio".

Barassi, miembro de la comunidad, habló en nombre de las nuevas generaciones de palotinos, que crecieron sabiendo que el 4 de julio"es una herida, es un mensaje y es una misión". Con muchos jóvenes, aseguró, "estamos trabajando para reconstruir un proyecto de comunidad que ese día fue atacado".

"Es lo que venimos haciendo desde hace tiempo, contando esta historia que es tan dramática como luminosa, que es un mensaje muy importante para el tiempo que nos toca. En ese trabajo, lo que queremos es expandir este mensaje, de quienes juntos vivieron y juntos murieron".

Prensa

"En esta tarea, nos dimos el desafío de poder ponerlos en colores. Para actualizar este mensaje vimos la necesidad de llevarlos a distintos lugares, a colegios pero también al espacio público. En ese marco, estuvimos pintando murales en los últimos cinco años. Tuvimos la posibilidad, justo antes de la pandemia, de homenajear a Emilio Barletti en San Antonio de Areco. Y también pudimos hacer una iniciativa en 2018, de colocar unas baldosas frente al monumento de los mártires en la esquina de Echeverría y Estomba, que señala este lugar como un lugar donde hubo un atentado a los derechos humanos".

"Nosotros como palotinos nos hacemos cargo, hemos cargado esta historia sobre nuestras vidas como un tesoro, como una cruz, pero también como una identidad", aseguró. "Nos tenemos que preguntar sobre este crimen que lleva impune 45 años, pero también sobre este gesto de entrega en el corazón de Buenos Aires. Tenemos a nuestros Mártires Riojanos, ninguno era de La Rioja, pero son riojanos. Nuestros palotinos son, entonces, los mártires de Buenos Aires. Por eso, además de la causa judicial y la causa canónica, tenemos un desafío de instalar en nuestra ciudad, en nuestros barrios, este mensaje que es muy fuerte, esta historia que merece ser contada y que pese al horror, habla de esperanza".

En ese sentido, mencionó que fue presentado un proyecto para que la estación Echeverría de la Línea B del subte, también se llame Mártires Palotinos. Al respecto, animó: "Tenemos que instalar esto en el espacio público y que derrame mucho más allá de la comunidad palotina. En este momento de desesperanza, la entrega de esta comunidad palotina es un mensaje, una muestra de que la muerte no tiene la última palabra, esa es la fe de los cristianos".

El padre Velasco se refirió luego a la causa de canonización, en la que este momento, reconoció, la pandemia puso un paréntesis, pero recordó: "Estamos convencidos de un hecho, un hecho martirial, porque hay un derramamiento de sangre". La causa ya tiene 20 años y es una megacausa, son cinco personas y "es como hacer cinco veces un proceso de canonización", explicó.

"También decidimos presentarnos en la causa penal porque creemos que va a echar luz sobre la causa canónica. El 'para qué' lo tenemos claro, y el 'por qué' lo tiene que dar la causa penal: ¿Por qué nuestra comunidad fue masacrada de esa manera? Es el interrogante que a 45 años no podemos responder, por eso somos querellantes en la megacausa penal".

"El de nuestros cinco hermanos fue el primer hecho de violencia contra la Iglesia durante la dictaduramilitar", señaló el sacerdote. "El mensaje está claro, en contra de una Iglesia que, de alguna manera, sale de su zona de confort, y empieza a estar en el mundo, a denunciar, a incomodar".

Los sacerdotes Alfredo "Alfie" Kelly, Alfredo Leaden y Pedro Dufau, y los seminaristas Salvador Barbeito y Emilio José Barletti aparecieron muertos a balazos en el comedor de la casa parroquial, en plena dictadura militar, en un ataque atribuido a un grupo de tareas de la ex ESMA, pero cuya investigación, tanto en la Justicia como en la propia Iglesia, nunca avanzó. La investigación judicial iniciada en 1976, suspendida en 1977 y reabierta en 1984, no pudo esclarecer el hecho, pero existen testimonios de que los autores fueron miembros de un grupo de tareas de la Escuela de Mecánica de la Armada.

En la casa parroquial de la iglesia de San Patricio, en la calle Estomba del barrio porteño de Belgrano, los Palotinos ofrecieron una conferencia de prensa donde formalizaron el anuncio de ser parte de una de las querellas que participan en la megacausa ESMA, a cargo del juez federal Sergio Torres.

En junio de 2005, el cardenal Jorge Bergoglio, hoy Papa Francisco, autorizó la apertura de la causa de canonización.

Mural in memorian de los m´rtires de san Patricio
Mural in memorian de los m´rtires de san Patricio

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