De extractores a custodios: Encuentro del Papa con empresarios que apuestan por el cuidado de la casa común
Se trata de un paso hacia iniciativas concretas para la transición justa, el desarrollo sostenible y el cuidado de la casa común
(ADN Celam).- El encuentro del Papa León XIV con un grupo de empresarios globales del sector energético y minerales críticos que operan en América Latina y el Caribe, desarrollado el pasado 24 de enero, en el Vaticano, representa un paso decisivo en torno al diálogo social como la mejor política para una paz “desarmada y desarmante”, que se traduzca en iniciativas concretas para la transición justa, el desarrollo sostenible y el cuidado de la casa común.
La reunión, coordinada por la Dra. Emilce Cuda, secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL), hace parte de un proceso más amplio en el marco de la iniciativa Construir Puentes (Building Bridges Initiative) liderada por la propia PCAL, con el apoyo del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam), que entre 2022 y 2026 ha propiciado siete encuentros de carácter sinodal, a partir del método teológico escuchar, discernir, e iniciar procesos.
Por su carácter sinodal, Construir Puentes también han contado con la participación de diversos organismos latinoamericanos como la Conferencia Eclesial para la Amazonía (Ceama), la Red Universitaria para el Cuidado de la Casa Común (RUC), la Red Eclesial de Comunidades Organizadas (Recor) y otras redes temáticas y territoriales de América Latina y el Caribe.
Discernir sinodalmente
“Estos encuentros han priorizado la escucha sincera de los clamores de la Tierra y de los pobres, así como sus necesidades y sueños, oportunidades y amenazas, a partir del Magisterio de la Iglesia y en diálogo con la ciencia y la sapiencia de nuestros pueblos”, comenta la Dra. Emilce Cuda, quien también subraya el imperativo de “discernir sinodalmente, sentados en una misma mesa de pares, organizados comunitariamente en redes eclesiales a nivel local, regional y continental, de modo que sea posible suscitar procesos para la transición justa, garantizando derechos humanos, civiles y sociales, cuidando la biodiversidad, generando trabajo digno y decente, considerando la remisión de la deuda pública ecológica y cumpliendo el Acuerdo de París pactado en 2015 para el cuidado y la defensa de nuestra casa común”.
Antes de la audiencia con el Papa, los empresarios tuvieron un desayuno de trabajo coordinado por la PCAL —con la participación de los cardenales Jaime Spengler y Pedro Barreto, presidentes del Celam y de la Ceama, respectivamente—, para sentar las bases de un diálogo sinodal que aborde la tensión que se evidencia en América Latina entre el desarrollo económico —que requiere de minerales críticos— y el impostergable compromiso por la justicia climática y el cuidado de la casa común. ¿Cómo ayudar al Santo Padre a construir puentes de integración, reconciliación y fraternidad para la paz?, fue una de las preguntas orientadoras del diálogo, apuntando hacia la construcción de una agenda transformadora en colaboración con las Conferencias Episcopales y los organismos eclesiales en el continente.
De extractores a custodios
Posteriormente, durante el encuentro con el Papa, los empresarios manifestaron su voluntad de trabajar por el cuidado de la casa común, en un tiempo en el que crece la demanda de minerales críticos en tiempos de Inteligencia Artificial, y la urgencia de una transición energética que priorice el acceso al trabajo justo y el bienestar de las comunidades, atendiendo a los urgentes llamados de la Iglesia frente a la crisis climática global.
En este sentido, el argentino fray Eduardo Agosta, Director del Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española, destaca que “el propósito central de la reunión no fue técnico, sino ético y existencial”, toda vez que “el encuentro buscó iniciar procesos de diálogo socioambiental bajo una premisa desafiante para los empresarios: cambiar el marco mental de ‘extractores’ a ‘custodios’”.
Con todo, “el encuentro no fue un punto final, sino el inicio de una agenda transformadora con acciones concretas en pos de garantizar la transparencia y validar los estándares ambientales, aterrizando los principios y recomendaciones de la ONU en materia de transición justa y en concordancia con la Doctrina Social de la Iglesia”.
Por su parte, la Dra. Emilce Cuda concluyó, parafraseando al Papa León XIV en su mensaje a los empresarios franceses en agosto de 2025, que “hoy en día es imposible imaginar una mejora del bien común, es decir, de la vida económica y social, de la justicia y de las condiciones de vida de los más pobres, sin considerar el diálogo social, en la perspectiva de Fratelli tutti, con los empresarios como agentes de desarrollo y bienestar, pues, como ha dijo el Papa, ellos son un motor esencial de riqueza, prosperidad y bienestar público, considerando que su capital humano, ético y espiritual vale más que el capital económico y financiero”.