La Iglesia de México alerta sobre el riesgo de prostitución y trata durante el Mundial de fútbol
La arquidiócesis expresó "su profunda preocupación" por estas amenazas, favorecidas por la alta movilidad, concentración masiva de personas y presencia de visitantes e invitó a la sociedad a denunciar ante cualquier sospecha
(AICA).- La Comisión para la Protección de Menores de la arquidiócesis de México expresó en un comunicado su "profunda preocupación" por los riesgos de trata de personas y prostitución con motivo del Mundial de fútbol que se llevará a cabo durante los meses de junio y julio en México, Estados Unidos y Canadá.
La arquidiócesis alerta de "contextos de alta movilidad, concentración masiva de personas y presencia de visitantes nacionales e internacionales", en los que puede incrementarse "la trata de personas, la explotación sexual y otras formas de violencia contra niñas, niños, adolescentes, mujeres, personas migrantes y personas en situación de vulnerabilidad".
"Los grandes acontecimientos deportivos internacionales son una oportunidad para el encuentro, la convivencia, la fraternidad y el intercambio entre culturas", señaló la arquidiócesis mexicana. "Sin embargo, también pueden ser aprovechados por redes criminales que operan mediante el engaño, la manipulación, la coerción, la explotación y el abuso".
Una herida profunda
"Frente a esta realidad, como Iglesia no podemos permanecer indiferentes", afirma el texto, pues "la dignidad no se compra y ni se vende". "Toda persona -especialmente los niños y adolescentes- debe ser protegida, cuidada y acompañada", añade. Al mismo tiempo, denuncia que la trata de personas "constituye una grave violación a los derechos humanos y una herida profunda para nuestra sociedad".
Por ello, la Comisión para la Protección de Menores de la arquidiócesis primada de México adviernte sobre el uso de redes sociales, aplicaciones de mensajería, plataformas digitales y videojuegos "como posibles medios de contacto o captación de víctimas", especialmente cuando se vinculan a "falsas promesas de empleo, hospedaje, traslado, apoyo económico o regularización de personas migrantes".
Asimismo, hace un llamamiento a familias, comunidades parroquiales, instituciones educativas, medios de comunicación y a la sociedad "a mantenerse informados". Pide también "denunciarcualquier situación sospechosa ante las autoridades competentes y colaborar activamente en la construcción de entornos seguros y protectores para todas las personas". De este modo, el Mundial de fútbol podrá ser una oportunidad para promover la paz, la fraternidad y el respeto a la dignidad humana.