Nicaragua envía a su casa a obispo emérito Mata después de que Estados Unidos exigiera su liberación
El Gobierno de Nicaragua informó este pasado sábado de que envió a su casa al obispo emérito nicaragüense Juan Abelardo Mata, de 80 años, que había sido detenido tras pedir a los fieles durante la celebración de una misa que rezaran por la Iglesia católica perseguida, y cuya liberación había sido exigida por Estados Unidos
El Gobierno de Nicaragua informó este pasado sábado de que envió a su casa al obispo emérito nicaragüense Juan Abelardo Mata, de 80 años, que había sido detenido tras pedir a los fieles durante la celebración de una misa que rezaran por la Iglesia católica perseguida, y cuya liberación había sido exigida mismo por Estados Unidos.
«Luego de una necesaria indagación sobre origen de propiedades y vínculos familiares que no coinciden con la condición sacerdotal del señor obispo emérito Abelardo Mata, este ha retornado a su vivienda, donde permanece en perfectas condiciones», indicó el Ministerio del Interior de Nicaragua en una declaración.
Esa cartera aseguró que el octogenario obispo «ha brindado declaraciones sobre distintos episodios violatorios de las leyes nacionales, que el pueblo nicaragüense ha conocido en diferentes momentos y tiempos», las cuales no especificó.
«Al retornar a su lugar de residencia, el obispo Mata ha reconocido que en todo momento ha sido tratado con respeto y la consideración que caracteriza a los organismos de investigación de nuestra Nicaragua», señaló el Ministerio del Interior. Sin embargo, la defensora de la libertad religiosa Martha Patricia Molina afirma en su cuenta de X que el obispo Mata no está en su casa y sigue desaparecido y que el comunicado "es mentira"
Estados Unidos exigió este sábado al Gobierno de Nicaragua, que dirigen los esposos y copresidentes, Daniel Ortega y Rosario Murillo, la liberación «inmediata e incondicional» del obispo emérito nicaragüense Juan Abelardo Mata, de 80 años, quien fue detenido tras oficiar una misa en la que pidió a los fieles rezar por la Iglesia católica perseguida.
«Exigimos la liberación inmediata e incondicional del obispo nicaragüense Abelardo Mata, quien ha sido detenido arbitrariamente por la dictadura Murillo-Ortega», demandó la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos a través de su cuenta en X.
El obispo emérito Mata no representa ninguna amenaza para el régimen sandinista y su salud es frágil, anotó esa oficina adscrita al Departamento de Estado en el mensaje compartido por la Embajada estadounidense en Managua en sus redes sociales.
«Condenamos además la continua y cruel persecución y represión religiosa por parte de la dictadura Murillo-Ortega. Los ataques contra la libertad religiosa deben cesar», conminó Washington.
El obispo emérito Mata fue retenido por policías el pasado lunes en represalia por una misa celebrada el 25 de junio en la iglesia Cruz del Calvario, en la ciudad nicaragüense de Estelí (norte), en la que pidió a los fieles rezar por la Iglesia católica perseguida y mencionó expresamente al obispo desnacionalizado y excarcelado Rolando Álvarez y al sacerdote Frutos Valle.
El octogenario jerarca habría sido trasladado bajo el argumento de que era objeto de una investigación y, tras varias horas, fue dejado bajo vigilancia en su residencia, en la ciudad de Tisma, departamento (provincia) de Masaya (suroeste), según fuentes religiosas. Posteriormente, según diversas fuentes, policías llegaron nuevamente a su residencia y se lo llevaron con rumbo desconocido.
Relaciones suspendidas
Las relaciones entre el Vaticano y Managua están suspendidas oficialmente. En marzo de 2023, el fallecido papa Francisco calificó como una «dictadura grosera» el Gobierno de Ortega en Nicaragua, un mes después de la condena por «traición a la patria» del obispo Rolando Álvarez a 26 años y cuatro meses de prisión, ahora exiliado y desnacionalizado.
Ortega, a su vez, disolvió y expropió a la Compañía de Jesús, orden a la que pertenecía el Sumo Pontífice, y también ha calificado de «mafia» y antidemocrática a la Iglesia. Además, al menos 261 religiosos, incluido el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Herrera, han sido desterrados de ese país, como resultado de la persecución religiosa contra la Iglesia católica, según el informe titulado ‘Fe bajo fuego’ de la ONG humanitaria Colectivo Nicaragua Nunca Más.