Obispos colombianos convocan oración, unidad y esperanza ante daños causados por fuerte terremoto nacional
La Iglesia católica en Colombia expresó su cercanía con las comunidades afectadas por el fuerte sismo y llamó a convertir la emergencia en un momento de oración, solidaridad y acompañamiento
(Luz Marina Medina/ ADN Celam).- La Conferencia Episcopal de Colombia encomendó a Dios a las personas fallecidas, sus familias y quienes resultaron afectados por el sismo, y agradeció a quienes participan en la atención y rescate. “Elevemos una sola plegaria por Colombia”, señaló, invitando a vivir “la caridad de Cristo con nuestros hermanos”.
El Servicio Geológico Colombiano informó que el movimiento ocurrió a las 7:34 de la mañana, tuvo magnitud 7,4, epicentro en San José del Palmar, Chocó, y profundidad de 103 kilómetros. Hasta el mediodía se habían registrado 18 réplicas, con magnitudes de 1,4 a 4,8. Más de 12.000 personas de unos 900 centros poblados reportaron haberlo sentido. La intensidad máxima fue de siete, asociada a daño severo.
El movimiento se sintió con fuerza en Cali, Pereira y otras ciudades del suroccidente y el Eje Cafetero. En Cali, el arzobispo monseñor Luis Fernando Rodríguez Velásquez manifestó que, aunque inicialmente no había reporte de víctimas humanas, sí se registraban daños en infraestructura, incluidos templos del centro histórico.
Cali llama a la fe y a la reconstrucción
El arzobispo de Cali pidió mantener la serenidad y la confianza ante el temor. Recordó las palabras de Jesús a sus discípulos, “Soy yo, no tengan miedo”, y llamó a afrontar la emergencia con discernimiento y unidad.
Mencionó afectaciones en la Catedral de San Pedro Apóstol, La Merced, San Francisco y Santa Rosa de Lima, además de oficinas y viviendas afectadas. “Cali es resiliente”, afirmó, convencido de que “surgirá una nueva Cali”, y agradeció a quienes acompañan a las comunidades.
Convocó a benefactores y ciudadanos a disponer recursos para la recuperación de las edificaciones afectadas. Invitó a orar juntos y pedir la protección de Nuestra Señora de los Remedios.
Obispos piden unidad y esperanza
En Pereira, monseñor Nelson Jair Cardona Ramírez pidió a sacerdotes, diáconos, seminaristas y religiosos mantener fortaleza para acompañar a quienes viven ansiedad y dolor. Anunció que la diócesis coordinará con las autoridades para ponerse al servicio de las personas más afectadas, tras consolidar los reportes oficiales.
En Garzón, monseñor Jaime Alberto Cabrera Arcos invitó a las comunidades parroquiales a confiar en Dios y fortalecer la fraternidad. La diócesis pidió vivir este momento “con fe, solidaridad y esperanza”, poniendo en manos del Señor a las regiones afectadas y a las familias que enfrentan las consecuencias del movimiento telúrico.
Desde Palmira, monseñor Rodrigo Gallego Trujillo expresó su solidaridad con quienes padecieron las consecuencias del sismo y llamó a reconocerse como una sola familia. “No nos dejemos ganar por la desesperanza ni la desesperación”, exhortó, al pedir unidad para afrontar las dificultades.
Finalmente, el cardenal Luis José Rueda Aparicio y los obispos auxiliares de Bogotá, Alejandro Díaz García, Edwin Raúl Vanegas Cuervo y Germán Humberto Barbosa Mora, pidieron convertir el terremoto en un punto de encuentro nacional. “Esta es la hora de la humildad, de la concordia, del diálogo y de la paz”, afirmaron, y llamaron a reconstruir las zonas afectadas y los vínculos sociales.
En sus pronunciamientos, los obispos coincidieron en una misma exhortación: orar, acompañar y actuar solidariamente ante la emergencia. La CEC pidió mantener la cercanía con las personas afectadas y las diócesis expresaron su voluntad de sumar esfuerzos con las autoridades para atender las necesidades que surjan.
