La Reclac concluye su Primera Asamblea adoptando el llamado de León XIV: "Desarmar las palabras de toda agresividad"
La Red Eclesial de Comunicación de Latinoamérica y el Caribe (Reclac) culmina su Primera Asamblea General con un mensaje dirigido a los comunicadores de la Iglesia del continente: "Jesucristo en el centro de toda acción comunicativa"
(Micaela Alejandra Díaz Miranda/ADN Celam).- La Red Eclesial de Comunicación de Latinoamérica y el Caribe (Reclac) culminó su Primera Asamblea General con un mensaje dirigido a los comunicadores de la Iglesia del continente, en el que manifestó su continuidad con el anuncio del Evangelio desde la comunión, la sinodalidad y la esperanza, colocando a Jesucristo en el centro de toda acción comunicativa.
Reunidos en Santiago de Chile, los miembros de la red expresaron su gratitud a los obispos de América Latina y el Caribe por su cercanía, confianza y apoyo permanente a la misión de los comunicadores eclesiales. Asimismo, reconocieron a quienes acompañaron el proceso de discernimiento que hizo posible el nacimiento de la Reclac como un espacio de comunión y servicio para la Iglesia.
Los participantes renovaron su disposición de seguir caminando junto a sus pastores, convencidos de que una comunicación vivida en comunión fortalece la misión evangelizadora y permite hacer más visible el rostro de Cristo en medio de los pueblos latinoamericanos y caribeños.
Reflexión sobre inteligencia artificial y comunicación
En el marco de las actividades desarrolladas en la Pontificia Universidad Católica de Chile, los comunicadores participaron en el VII Seminario Internacional Comunicaciones de Iglesia, donde conversaron y discernieron los desafíos que plantea la inteligencia artificial para la evangelización y la ética de la comunicación.
La reflexión estuvo inspirada en la reciente encíclica Magnifica Humanitas, que pone énfasis en la centralidad de la persona humana.
Los participantes destacaron la convicción de que el desarrollo tecnológico adquiere sentido únicamente cuando está al servicio de la dignidad humana, de la verdad y del bien común.
Acontecimiento histórico para la red
La Reclac calificó la celebración de su Primera Asamblea General como un acontecimiento histórico para la red. Durante las jornadas se aprobaron los estatutos y se eligieron los primeros coordinadores, dando un paso decisivo en la consolidación de este espacio continental de articulación.
Según señalaron, los días de trabajo estuvieron llenos de un espíritu de discernimiento, escucha y fraternidad.
También, expresaron su confianza en que el camino iniciado fortalecerá la comunión y la colaboración entre las Iglesias de la región, permitiendo que la Reclac se consolide como un verdadero servicio para los comunicadores y para todo el Pueblo de Dios.
Solidaridad con Venezuela y Cuba
En su mensaje, la Asamblea manifestó su cercanía con el pueblo venezolano ante las consecuencias de los recientes terremotos que han afectado a numerosas familias y comunidades.
También expresó su solidaridad con Cuba, país que continúa enfrentando los efectos de una prolongada crisis energética que impacta la vida cotidiana de millones de personas.
Los integrantes de la red manifestaron que continuaran acompañando a ambos pueblos desde la misión comunicativa de la Iglesia, dando visibilidad a sus desafíos y esperanzas, y promoviendo una comunicación que contribuya a construir fraternidad, solidaridad y paz.
Comunicar desde Cristo y promover la paz
Dirigiéndose a los comunicadores de la Iglesia en América Latina y el Caribe, la Reclac hizo hincapié en dos convicciones que orientan su trabajo. La primera es que toda labor comunicativa encuentra su sentido pleno cuando tiene a Jesucristo en el centro y promueve la dignidad de cada persona humana a la luz del Evangelio.
La segunda convicción es la necesidad de seguir trabajando por la paz y el cuidado de la casa común, reconociendo que la comunicación constituye un camino privilegiado para fortalecer la fraternidad entre los pueblos.
Ante el aumento de la pobreza, la exclusión y las diversas formas de violencia presentes en la región, los comunicadores reafirmaron su vocación evangelizadora. En este contexto, hicieron suyo el llamado del Papa León XIV a “desarmar las palabras de toda agresividad”, promoviendo el encuentro y tendiendo puentes donde existen divisiones.
La Asamblea animó a todos los comunicadores eclesiales a vivir esta misión con entusiasmo y responsabilidad, trabajando unidos para que las palabras, imágenes e iniciativas comunicativas contribuyan a una América Latina y un Caribe más fraternos, solidarios y comprometidos con el cuidado de toda vida.
