'Reparación, cuidado y justicia': Arranca en Costa Rica el congreso internacional sobre prevención y reparación de abusos eclesiales
Monseñor Acero abre el encuentro, que tendrá lugar del 3 al 5 de marzo, busca ser un espacio de reflexión, formación y diálogo orientado a impulsar estrategias orientadas a la prevención de abusos y la atención a víctimas dentro de la Iglesia católica
(Luz Marina Medina/ADN Celam).- Con el lema “Reparar el daño: entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”, Costa Rica será sede del 3 al 5 de marzo del V Congreso Latinoamericano del Centro de Investigación y Formación Interdisciplinar para la Protección del Menor (Ceprome). De acuerdo a sus organizadores, el encuentro busca ser un espacio de reflexión, formación y diálogo orientado a impulsar estrategias orientadas a la prevención de abusos y la atención a víctimas dentro de la Iglesia católica.
Durante la jornada participarán obispos y especialistas en teología, derecho canónico, psicología y otras áreas, así como a académicos y agentes pastorales de América Latina, Estados Unidos y Europa. La meta es fortalecer una cultura de protección que garantice entornos eclesiales seguros para menores y personas vulnerables.
Reflexión, formación y compromiso
La sesión de apertura estará encabezada por el nuncio apostólico en Costa Rica, monseñor Mark Gerard Miles, junto con el presidente de la Conferencia Episcopal Costarricense, monseñor Javier Román; el obispo de Ciudad Quesada y presidente de la Comisión Nacional de Protección de Menores, monseñor José Manuel Garita; y el director de Ceprome Latinoamérica, Daniel Portillo Trevizo.
El programa contempla el abordaje de enfoques teológicos y pastorales en torno a la reparación, el acompañamiento a víctimas y la justicia en clave restaurativa. Las exposiciones estarán a cargo de especialistas internacionales, quienes profundizarán en la urgencia de construir una Iglesia que escuche, acompañe y asuma su responsabilidad ante las heridas provocadas.
Espacios complementarios y participación
De manera simultánea, el programa incluirá simposios dedicados al estudio jurídico en sus dimensiones civil y canónica, así como a la revisión de modelos integrales de atención. Además, se realizará la segunda Expo de Buenas Prácticas y mesas de diálogo que favorecerán el intercambio de experiencias y la articulación de redes de apoyo.
Al cierre de la convocatoria, más de 400 personas se habían inscrito, reflejando el interés regional e internacional por avanzar hacia una cultura de prevención y reparación efectiva.
Intervención de monseñor Acero en la sesión inaugural
“Reparar el daño entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”
San José, Costa Rica, 2 de marzo 2026.
Saludos a todos. Muchas gracias por aceptar esta invitación de asistir a este V Congreso que organiza el Centro de Prevención al menor latinoamericano en Costa Rica con este lema “reparar el daño entre la fe que sostiene, el cuidado que acompaña y la justicia que restaura”. Todos los aquí presentes estamos en contra de los abusadores y de los encubridores, estamos exactamente del mismo lado. Podemos ser aliados, no enemigos. Y debemos encontrar las manzanas podridas y a vencer las resistencias para apartarlas de las sanas. Desde Ceprome y con una buena parte de la Iglesia estamos ubicados en el lado de los niños, de las mamás, de las familias, de la sociedad civil, y como ustedes periodistas queremos el bien común.
En los 10 años de vivencia de este centro de prevención al menor se han organizado cinco congresos internacionales en diversos países de nuestro continente: México, Paraguay, Panamá, Perú y Costa Rica. Estos Congresos pretenden desde el diálogo y la escucha reflexionar, investigar desde diversas áreas y compartir las buenas prácticas que se están haciendo en algunos lugares de acompañamiento a las víctimas y también revisar y mejorar los procesos de formación en la prevención dentro de la Iglesia católica. La credibilidad no se recupera con discursos, sino con procesos verificables. Este Congreso forma parte de un compromiso sostenido por fortalecer estructuras de prevención y acompañamiento en toda la región. Este Congreso que iniciamos hoy abordará tres dimensiones fundamentales:
- La fe que sostiene, como fundamento pastoral que no niega la herida, sino que impulsa a enfrentarla con responsabilidad.
- El cuidado que acompaña, promoviendo protocolos claros, formación especializada y procesos de escucha y atención.
- La justicia que restaura, que implica responsabilidad institucional, colaboración con autoridades civiles y garantías de no repetición.
Con esto queremos reflexionar juntos que hablar de reparación implica reconocer que hubo daño. Y la Iglesia no puede sanar lo que no reconoce. La reparación no es un gesto simbólico. Es un proceso concreto que exige responsabilidad, formación y transformación cultural.
El proceso de acompañamiento y reparación consiste en proporcionar a la persona (sea un niño, niña o adolescente, una persona adulta o alguien de la familia o del entorno de una víctima) una presencia cálida y acogedora ante una situación dolorosa que ha vivido, a veces por culpa de miembros de una institución diocesana, para ayudarle a retomar su vida de la mejor forma posible y, si es posible, para facilitar una reparación del daño causado (por acción o por omisión) por parte de las personas e instituciones implicadas. En cualquier caso, ofrecer un proceso de acompañamiento es responsabilidad de cualquier persona con responsabilidad dentro de las actividades pastorales e instituciones diocesanas, en especial si son Responsables de Protección (Referentes de Protección, Delegados y Delegadas de Protección, Coordinadores y Coordinadoras de Bienestar y Protección y la Comisión de Protección).
Las claves más importantes para de la reparación integral son:
- Reconocimiento de la Dignidad y Verdad: Implica escuchar, creer a las víctimas, pedir disculpas públicas y verificar los hechos, lo que restaura su dignidad y visibiliza su sufrimiento.
-Justicia Restaurativa y Sanación: Se enfoca en sanar el daño profundo (psicológico, físico y espiritual) más que en el castigo, ofreciendo acompañamiento integral.
-Responsabilidad y Compromiso: La Iglesia asume la reparación económica y moral de los abusos cometidos por sus miembros, a menudo a través de comisiones propias y en colaboración con autoridades civiles.
-Garantías de No Repetición: Incluye la implementación de protocolos de protección a menores y personas vulnerables, formación y cambios estructurales para prevenir futuros abusos.
-Reparación Simbólica: Realización de actos de alcance público para la memoria histórica y la reconstrucción de la confianza y el tejido social.
Este enfoque busca transformar el dolor en un camino de conversión y justicia, superando la inacción histórica mediante un compromiso de reparación integral Y todo esto desde un ámbito serio en un clima de escucha sabiendo que nosotros no tenemos la última palabra.
Recordemos que el papa Francisco nos dijo que “la Iglesia es pecadora, es santa y pecadora. En esta coexistencia perenne entre santidad y pecado, la Iglesia vive esta convivencia de luces y sombras, a menudo con resultados de gran generosidad y espléndida dedicación, y a veces desgraciadamente con el surgimiento de dolorosos anti-testimonios. Los dramáticos sucesos de los abusos de menores son una plaga que la Iglesia está afrontando con dedicación y firmeza, escuchando y acompañando a las personas heridas y actuando en todo el mundo un programa generalizado de prevención”.
El papa León XIV en los primeros días de este año en la reunión que tuvieron los cardenales en Roma hizo referencia a este flagelo “el abuso mismo causa una herida profunda que quizá dura toda la vida; pero muchas veces el escándalo en la Iglesia se produce porque la puerta ha estado cerrada y las víctimas no han sido acogidas, acompañadas con la cercanía de auténticos pastores”, el papa incluso compartió el testimonio de una víctima con la que pudo hablar recientemente: “Me dijo que, para ella, lo más doloroso era precisamente que ningún obispo quería escucharla. Y por eso, también ahí: la escucha es profundamente importante."
Con estas palabras CEPROME Latinoamérica asume este V Congreso para ser un espacio de formación rigurosa desde la escucha y el diálogo interdisciplinario con un compromiso eclesial, orientado a fortalecer y apoyar las acciones integrales en favor de la protección de las personas más vulnerables.
Mons. Fco. Javier Acero Pérez, o.a.r.
Miembro del consejo latinoamericano de CEPROME Lat.
[1] Papa Francisco, Viaje a Bélgica, 27 de septiembre de 2024.
[2] Papa León XIV en el Consistorio del 7 y 8 de enero de 2026. Publicado el 10 de enero de 2026.
