15 de Mayo: San Isidro Labrador
Mes de lasd flores
15 de mayo: VI Viernes de Pascua
San Isidro Labrador
Texto bíblico
“Tú cuidas la tierra, la riegas y la enriqueces sin medida; la acequia de Dios va llena de agua, preparas los trigales. Riegas los surcos, igualas los terrones, tu llovizna los deja mullidos, bendices sus brotes. Coronas el año con tus bienes, tus carriles rezuman abundancia; rezuman los pastos del páramo, y las colinas se orlan de alegría y los valles se visten de mieses, que aclaman y cantan” (Sal 64, 10-14).
Homenaje al trabajo agrícola
Hecha la siembra al final del invierno, las lluvias tempranas y tardías, las alimañas, el granizo, la sequía, el fuego y las plagas amenazan la cosecha. El labrador vive, por ello, constantemente pendiente del cielo. Al llegar el verano, madura la mies. Desde los tiempos de Jesús y hasta hace apenas setenta años, cuadrillas de hombres, hoz en mano y protegidos con zoqueta y zagones, segaban las mieses. Los caminos se llenaban de acarreadores y, a veces, eran los más jóvenes de la casa quienes transportaban las gavillas que se trillaban después. ¡Cómo emocionaba tocar con las manos el trigo limpio!
Mi madre cernía la medida necesaria de harina, que amasaba en la artesa, introducía el reciento y la arropaba con el retor y una manta de lana de cuadros pardos y blancos para que fermentara. Para mí era emocionante, sobre todo cuando mi madre traía del horno la cesta de mimbre llena hasta arriba de hogazas de pan candeal, tierno y oloroso. Mi padre tenía la costumbre de trazar una cruz con el cuchillo antes de partir las rebanadas de la hogaza en la comida. Un gesto religioso y agradecido. El amor de padre y madre es el pan sobre la mesa a la hora de comer.
El pan para la Eucaristía es, en muchos casos, elaborado por monjas de clausura. Ellas se convierten en esas «madres de familia» que amasan y hornean las obleas para la celebración litúrgica. San Ignacio de Antioquía expresa, en su carta a los Romanos, que quiere ser como el pan de la Eucaristía y entregar su vida a semejanza de Cristo.
Propuesta
Agradece los frutos de la tierra.
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