22 de abril: III Miércoles de Pascua
22 de abril: III Miércoles de Pascua
Texto evangélico
“He bajado del cielo no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Esta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día».” (Jn 6, 38-40)
Comentario
Hemos comentado que el Cuarto Evangelio no solo revela la identidad divina de Jesucristo, sino que también manifiesta la identidad de Dios mismo. Jesús afirma la razón de su presencia en este mundo: cumplir la voluntad de su Padre, según la cual quien cree en Él tiene vida eterna.
En los diversos relatos pascuales que testimonian la resurrección, se aprecia un proceso que transita del "ver físico" al creer. En algunos casos, los evangelistas emplean verbos distintos que, aunque en castellano suelen traducirse simplemente como "ver", poseen matices profundos. El pasaje que hoy se proclama lo confirma: «el que ve al Hijo y cree en él, tiene vida eterna».
Jesús se reconoce enviado por el Padre y, como tal, expresa la palabra de Dios y lleva a término su voluntad. Esta se manifiesta en el mayor gesto de amor posible: dar la vida por sus amigos y por toda la humanidad.
Propuesta
Reza: “Hágase tu voluntad”,
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