Jornada de la Vida Consagrada
2 de febrero: Presentación del Niño Jesús en el templo
Espera siempre.
“El Señor, por su cuenta, os dará un signo. Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel” (Isa 7, 14).
El papa Francisco nos había invitado este año jubilar a vivir como “peregrinos de esperanza”. Su herencia más valiosa es la llamada que nos ha hecho siempre a la misericordia. Él se sentía especialmente acogido por la Madre de Jesús, la Virgen María, y en su casa ha deseado ser enterrado.
En el calendario litúrgico mozárabe, la única fiesta en honor de la Virgen se celebra el 18 de diciembre, ese día se invoca de manera especial a Nuestra Señora, a punto de dar a luz. Ella se convierte en aurora del día pleno.
“Hijo eterno de Dios, que entraste en el seno de tu madre virginal, sin romperlo, y lo abriste sin quebrantar sus sellos; acepta bondadoso este sacrificio que te ofrecemos al celebrar el misterio de tu Encarnación, y concédenos, a los que vivimos en este mundo, la salud de alma y cuerpo y a los difuntos la felicidad del descanso eterno” (ORATIO POST NOMINA, rito Mozárabe).
Espera siempre.
También te puede interesar
Jornada de la Vida Consagrada
2 de febrero: Presentación del Niño Jesús en el templo
Bienaventuranzas
1 de febrero: IV Domingo del Tiempo Ordinario
Conversión de san Pablo
25 de enero: III Domingo del Tiempo Ordinario
El Cordero de Dios
18 de enero, II Domingo del Tiempo Ordinario
Lo último