Jornada de la Vida Consagrada
2 de febrero: Presentación del Niño Jesús en el templo
Año Santo, año de esperanza, en el que hemos sido peregrinos, romeros y palmeros. En nuestra última visita a Tierra Santa, junto con más de 20 peregrinos, celebramos la misa en la gruta del Campo de los Pastores y adoramos la estrella que marca el lugar del nacimiento de Jesús. Fue un privilegio poder estar dentro de las grutas sin la presión del tiempo.
Mira tu cuerpo, adulto o más joven.
Observa las pulsaciones de tu corazón.
Llevas la misma naturaleza del Hijo de María.
Tu carne es la túnica que el Verbo tomó al hacerse hombre.
Porque Dios se ha enamorado del ser humano,
porque Él es Amor y misericordia,
porque quiso mostrarnos hasta dónde nos quería
haciéndose uno de nosotros.
Hoy podemos sabernos familia de Dios,
hermanos del Niño de Belén,
pues nos ha nacido un Niño, un Hijo se nos ha dado.
Somos por Él hijos de Dios.
Quienquiera que tú seas:
por el nacimiento de Jesús en Belén,
Dios te ve semejante a su Primogénito
y Jesús te llama amigo.
No cabe condicionar el amor divino:
Dios es Amor; Jesús ha venido al mundo para salvarlo.
Tú podrás sobrecogerte ante esta noticia o ignorarla,
pero no puedes evitar que Dios te quiera.
Si es así, acoge al Niño de Belén,
adora en tu corazón al Emmanuel.
Siempre puedes volver y sentir su abrazo,
siempre puedes saberte amado suyo.
También te puede interesar
Jornada de la Vida Consagrada
2 de febrero: Presentación del Niño Jesús en el templo
Bienaventuranzas
1 de febrero: IV Domingo del Tiempo Ordinario
Conversión de san Pablo
25 de enero: III Domingo del Tiempo Ordinario
El Cordero de Dios
18 de enero, II Domingo del Tiempo Ordinario
Lo último
Reflexión cuaresmal de Profesionales Cristianos en Mérida-Badajoz
Tejer confianza. Cultura del cuidado en las estructuras
El último libro de Tamayo
Cristianismo Radical, una oportunidad para seguir creciendo como cristianos en el siglo XXI