Jornada de la Vida Consagrada
2 de febrero: Presentación del Niño Jesús en el templo
Ora y confía.
«Cuando oréis, decid: “Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación”». (Lc 11, 2-4)
Quienes comentan las Escrituras, nos hacen observar que la oración de Jesús no es individualista, sino comunitaria. Por siete veces aparece la referencia al plural del pronombre o del verbo: “nuestro”; “danos”. El maestro de oración nos enseña a sabernos hijos en relación con Dios, y hermanos entre nosotros.
Las lecturas de hoy avalan la fuerza de la oración de súplica. Abraham solicitó el perdón de Sodoma, pero se quedó corto en su ruego. Aparece que el patriarca intercede por seis veces ante Dios y propone el perdón por el número posible de justos: “50”, “45”, “40”, “30”, “20”, “10”. No se atreve a solicitar el perdón por un solo justo.
Sabemos la fuerza que tuvo la oración de Moisés, cuando elevaba las manos y ganaba Israel en la batalla. Mas lo que no se atrevió a proponer Abraham, lo propuso Dios mismo, quien, por su Hijo, el único justo, nos redimió.
Ora y confía.
También te puede interesar
Jornada de la Vida Consagrada
2 de febrero: Presentación del Niño Jesús en el templo
Bienaventuranzas
1 de febrero: IV Domingo del Tiempo Ordinario
Conversión de san Pablo
25 de enero: III Domingo del Tiempo Ordinario
El Cordero de Dios
18 de enero, II Domingo del Tiempo Ordinario
Lo último