Enrique Benavent: "Estamos necesitados de una conversión pastoral"
Hemos de ser conscientes de cómo podemos responder, como comunidad cristiana, a los retos de la evangelización
El Arzobispo de Valencia en dos videos, uno en castellano y el otro en valenciano, exhorta a sus diocesanos a: “Os quiero animar a todos a que os involucréis en este proceso de reflexión y de participación, a que presentéis vuestras sugerencias y vuestras aportaciones, para que estas Orientaciones Pastorales respondan de verdad, a lo que la Iglesia necesita en este momento y nos ilusionen a todos en la misión que como Iglesia tenemos”. Remarca con énfasis la misión de todos y cada uno de los miembros de la Diócesis, deseando que ilusionen.
Y lo hace después de haber recorrido la macro Diócesis, en cada Vicaría, presentando las Orientaciones Pastorales que sostienen este Plan: “hemos comenzado en la Diócesis el proceso de redacción de lo que serán las próximas Orientaciones Pastorales, que se harán públicas a comienzos del año 2027. Estamos abiertos a la participación de todo el Pueblo de Dios. Se trata de un proceso que tiene que ser sinodal.” Subraya necesariamente sinodal para que no sea un plan más, sino que nos lleve de una pastoral epidémica a una pastoral que cale en el pueblo de Dios en Valencia.
Insiste, Benavent, de manera reiterativa en el “todos”: “Todos juntos hemos de reflexionar sobre la situación en la que estamos viviendo nuestra fe, sobre los retos que como Iglesia tenemos para anunciar el Evangelio en esta sociedad y en este mundo tan cambiantes….(todos) son invitados a participar en grupos de reflexión en todas las parroquias y comunidades cristianas.”
Finalmente el arzobispo de Valencia, afirma que“ Se trata de un proceso de reflexión en el que todos hemos de ser conscientes de cómo podemos responder, como comunidad cristiana, a los retos de la evangelización, viviendo desde la convicción de que estamos necesitados de una conversión pastoral, que tiene como meta formar comunidades que engendren discípulos misioneros”. Ese es el reto que nos lanza crear “comunidades que engendren discípulos misioneros”.
Esperemos que este proceso sinodal sea de verdad un momento de ilusionar y caminar juntos hacia una mayor fidelidad evangélica y una mejor comunión diocesana. el deseo es que tenga esta dinámica una buena acogida en las parroquias y el seguimiento de la misma sea sostenible y duradero.
