"En esto los españoles vamos por delante de los norteamericanos" Un estío eclesial fecundo en noticias: Dolan, Hood, Rouco... y los rescoldos del "nacionalcatolicismo"

El cardenal Dolan
El cardenal Dolan

Qué listos, ¡una Iglesia con tirios y troyanos! La Iglesia siempre gana. Es verdad que los Estados Unidos, en cuestiones religiosas es muy particular, sobre todo cuando encontramos en el billete verde “creemos en Dios…”. Probablemente ahí arranca todo

La ordenación sacerdotal, lícita y válida, es lo suficientemente potente para legitimar todo lo anterior. Sembrar dudas y ambigüedad es cuanto menos poco serio

Rouco sigue haciendo de las suyas en las ternas episcopales. En fin, uno entiende su preocupación, teniendo en cuenta el panorama episcopal patrio, que concretamente él ha fomentado

Sólo nos queda la esperanza que desde la avenida Pio XII (sede de la nunciatura), hagan caso a quien tienen que hacerlo, y que quien forma parte de la Congregación de los Obispos, actúe en consecuencia

En estos tiempos de pandemia incontrolada y de estío es bueno tomar ciertas noticias eclesiales con cierto humor y amor, ya que como decía alguien ambas riman. Y es preferible que las miremos desde estas perspectiva, ya que si nos detenemos demasiado nos puede atenazar una cierta depresión post-vacacional. 

Dolan y Trump
Dolan y Trump

La primera noticia viene de allende los mares. Las elecciones en Estados Unidos ya hace tiempo que han comenzado y las recientes convenciones telemáticas de los partidos para nominar a sus candidatos han tenido lugar. Trump y Biden al parecer han sido bendecidos por la presencia de cardenales de la Iglesia católica. El Cardenal Dolan justifica su presencia diciendo que ha sido invitado para rezar en la Convención Republicana, y que como sacerdote no se puede negar. Pero deja bien claro que su presencia no significa respaldar a ningún candidato o partido. Entiendo que lo mismo dirán el cardenal o los Cardenales que han hecho lo mismo en la Convención Demócrata. ¡Qué listos, una Iglesia con tirios y troyanos! La Iglesia siempre gana. Es verdad que los Estados Unidos, en cuestiones religiosas es muy particular, sobre todo cuando encontramos en el billete verde “creemos en Dios…”. Probablemente ahí arranca todo. De todos modos se imaginan a nuestros partidos de derechas o izquierdas comenzando sus encuentros rezando o algún obispo español asistiendo a las convenciones de cualquiera de los partidos políticos. ¡Ganas no les faltarían a algunos! Aunque todavía quedan rescoldos del “nacionalcatolicismo”, en esto vamos por delante de los norteamericanos.

La segunda noticia proviene del mismo ámbito, y me ha recordado dos anécdotas. Se trata del padre Hood, que según cuentan ha tenido que ser bautizado de nuevo y a continuación recibir el resto de sacramentos. Al parecer en su bautismo se utilizó una fórmula proscrita pos la Iglesia. ¡Tremendo! Hace unos años me encontraba estudiando en la Cato de Paris. Allí conocí a un franciscano casi centenario, originario de Bretaña. Los jóvenes estudiantes le tomábamos el pelo diciéndole que su bautismo no era válido porque se había materializado con “sidra”. Por lo tanto, tenía que plantearse la devolución de todas las intenciones de las misas durante tantos años. ¡Un dineral! La verdad es que se ponía muy nervioso con nuestras tonterías.

Matthew Hood: el cura que no lo era.... a su pesar
Matthew Hood: el cura que no lo era.... a su pesar

Un buen amigo, que ya murió hace unos años, que ejerció durante mucho tiempo como Juez de un Tribunal Eclesiástico, me hablaba, entre bromas, de la cantidad de matrimonios nulos. Probablemente el de muchos  de nuestros padres también lo fueran, pero como no se presenta causa no hay problema. 

En el tema de este sacerdote americano, la formalidad y concatenación de sacramentos roza lo pintoresco, sobre todo cuando se sacan conclusiones sobre las consecuencias de su actuación sacerdotal. La ordenación sacerdotal, lícita y válida, es lo suficientemente potente para legitimar todo lo anterior. Sembrar dudas y ambigüedad es cuanto menos poco serio, como la broma del “bautismo” con sidra o la nulidad de muchos matrimonios, que después de 40 o 50 años siguen amándose ejemplarmente.

Rouco, Barrio y Fernández
Rouco, Barrio y Fernández

La tercera noticia es de nuestra piel de toro. Si no viniera de Bastante, que suele estar bien informado, me parecería una “serpiente de verano”. Cuenta que Rouco sigue haciendo de las suyas en las ternas episcopales. En fín, uno entiende su preocupación, teniendo en cuenta el panorama episcopal patrio, que concretamente él ha fomentado. El verano y el confinamiento tienen que haberle dado mucho tiempo para pensar en la calidad de los nuevos obispos.  Menos mal que su presencia, desde su atalaya, madrileña “no duerme, ni reposa”, en pro de la Iglesia española. ¡Podemos dormir tranquilos! Sólo nos queda la esperanza que desde la avenida Pio XII (sede de la nunciatura), hagan caso a quien tienen que hacerlo, y que quien forma parte de la Congregación de los Obispos, actúe en consecuencia. Desde luego es una buena señal que haya intervenido, si es así, ya que significa que muchos nombres no le gustan, pues bienvenidos. 

Necesitaba un poco de humor, en este caluroso verano, que está punto de terminar, y ante una “rentrée” inquietante.

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