La Familia Franciscana abre en Valencia el VIII Centenario de la muerte de San Francisco de Asís

"Desde la Familia Franciscana, queremos vivir este aniversario haciendo un camino de renovación, profundización, de reconocimiento de Francisco, de nuestra vocación y misión en el mundo de hoy” (Juan Oliver, obispo emérito de Requena-Perú)

Juan Oliver , obispo del Vicariato Apostólico de Requena
Juan Oliver , obispo del Vicariato Apostólico de Requena

Leoón XIV, Ministro de nuestra fe y de nuestra alegría, establece que, desde el 10 de enero de 2026, coincidiendo con la Clausura del Jubileo Ordinario, hasta el 10 de enero de 2027, se convoque un año especial de san Francisco, en el que cada fiel cristiano, siguiendo el ejemplo de del santo de asís, se convierta emn modelo de santidad de vida y testigo constante de la paz. Acaba de publicarse este decreto de la Penitenciaría Apostolica. Una buena noticia, que coincide con la celebracion del Centenario en Valencia.

En el año 2026 se conmemora el VIII Centenario de la muerte de San Francisco de Asís, santo italiano fundador de la Orden Franciscana en el siglo XIII, cuya espiritualidad y apostolado sigue vigente y muy presente en la diócesis de Valencia, donde numerosas parroquias y localidades lo tienen como patrón o titular.

Un momento de la celebración
Un momento de la celebración | Alberto Sáiz/Archivalencia

La Colegiata de San Bartolomé de Valencia ha acogido la Misa de apertura de este centenario, presidida por Mons. Fray Juan Oliver, franciscano valenciano, Obispo emérito del Vicariato Apostólico de Requena (Perú), que asegura que “desde la Familia Franciscana, queremos vivir este aniversario haciendo un camino de renovación, profundización, de reconocimiento de Francisco, de nuestra vocación y misión en el mundo de hoy”.

El objetivo «no es realizar grandes eventos, sino vivir y compartir la posibilidad de profundizar en nuestra espiritualidad», asegura.

La apertura del VIII Centenario de San Francisco de Asís ha tenido lugar en “muchos lugares del mundo, como por ejemplo en Asís, donde han participado los ministros generales y todos los superiores mayores de las diversas congregaciones de la familia franciscana. Y con ello “hemos comenzado este año que concluirá el día que celebramos la muerte de San Francisco, el 3 de Octubre”.

“El Evangelio es un mensaje actual”

La misión de la orden franciscana en el mundo de hoy “habría que traducirla, evidentemente,  a la actualidad, porque a 800 años de cuando esto sucede a hoy la sociedad ha cambiado mucho, evidentemente, también nosotros, pero digamos que el Evangelio es un mensaje actual. Jesucristo, no es un objeto de museo, de una prehistoria. Y ese es el reto para nosotros: en cada momento de la historia, actualizar y vivir el Evangelio”.

Según Mons. Oliver, algunos de los aspectos fundamentales de la espiritualidad de San Francisco,  que serían como “núcleos configuradores de su carisma”, son “la pobreza, la humildad, la sencillez, el vivir de cara a Dios, el darse completamente para construir fraternidad y una fraternidad abierta para todos, ser un hombre de paz”.

Además, algunas de las encíclicas y exhortaciones tienen precisamente como inicio palabras de Francisco, como “Laudato sí”, como “Fratelli tutti”. “También el Papa Juan Pablo II, allá por el año 1987 inició unas jornadas de oración bajo el espíritu de Asís, donde se reúnen representantes de todos o de muchas religiones del mundo para orar por la paz. De hecho también el Papa Juan Pablo II declaró a Francisco, patrono de la ecología o de los ecologistas, precisamente por eso, por esa sencillez suya, y su relación con toda la Creación”, afirma.

Con motivo del VIII Centenario los franciscanos están elaborando un programa de actos para poder dar a conocer la figura de Francisco, entre ellas, actividades formativas, representaciones de tipo musical, teatral, de diálogos con San Francisco, también momentos de oración y algunas exposiciones para profundizar en la obra y espiritualidad del santo a través de la historia del arte.

 

LOS CENTENARIOS DE SAN FRANCISCO (1223-1226 – 2023-2026)

La Familia Franciscana, desde el 2023, está celebrando cinco Centenarios de algunos acontecimientos de los últimos años de la vida de San Francisco de Asís. «Lo que queremos destacar, y no olvidar, es la unidad que caracteriza estas celebraciones. Porque, sólo considerándolos en su conjunto, podremos apreciar la riqueza y la particularidad de cada uno de ellos, que tiene como protagonista a Francisco y a los hermanos, a la fraternidad».

«El propósito de estas celebraciones, y también de estas palabras, es compartir la visión de la realidad, de la vida y de las cosas que nace de la experiencia de Francisco y de la espiritualidad franciscana; y, para nosotros, compartir con él la vocación, los sueños y la misión, en la Iglesia y en el mundo».

El año 2023 iniciamos la celebración del VIII Centenario de la Navidad de Greccio. Francisco quiso representar el acontecimiento de la encarnación del Hijo de Dios. La palabra encarnación tiene un significado concreto, porque se refiere a la vida. Y Francisco, en Greccio, celebra el nacimiento de una Vida, el nacimiento del Niño Dios.

Ese mismo año, celebramos otro Centenario, el de la Aprobación de la Regla Bulada, la que profesamos los franciscanos y que es base de la Regla de todas las Congregaciones y Órdenes Franciscanas. En la Regla, Francisco nos regala una forma de vida, que él mismo denomina “Regla y Vida”. Efectivamente, la encarnación del Hijo de Dios, Jesús, es el ejemplo que tenemos que seguir como cristianos y para poder encarnar el carisma franciscano en nuestra vida cotidiana.

Y esta misma clave de lectura, la encarnación, es esencial para poder comprender el Centenario que celebramos el año 2024, el don de la impresión de los estigmas de Francisco. Don que deja su huella no sólo en su espíritu, sino también en su cuerpo, revelando hasta qué punto él había encarnado el Evangelio en su vida.

La unidad de todos estos Centenarios nos va revelando paulatinamente cómo toda la vida de Francisco se transforma en un Cántico. Lo celebramos el año 2025. Es fácil cantar y alabar al Señor cuando todas las cosas que nos suceden son buenas, son positivas; no lo es tanto cuando los acontecimientos que tenemos que afrontar son difíciles o dolorosos.

Los últimos años de la vida de Francisco fueron muy difíciles. Por muchas razones, como, por ejemplo, porque la fraternidad de hermanos que nace a su alrededor, crecía numéricamente y comenzaba a experimentar el fenómeno de tensiones en su interior (distintos modos de concebir el carisma, de opiniones sobre cómo encarnarlo, distintas culturas; expansión a otras regiones y naciones). Ciertamente, la fraternidad se enriquece con hermanos provenientes de distintas culturas, pero conciliar esta diversidad no fue fácil.

También a nivel físico, Francisco se encontraba en una situación muy delicada, como él mismo relata en sus escritos, particularmente en sus cartas. Algunas de estas cartas son motivadas por el hecho de que él no podía visitar personalmente a los hermanos, a causa de los problemas físicos que padecía. Por eso decide escribirles.

Los primeros biógrafos nos hablan de otra dificultad, quizás la más ardua, que Francisco tuvo que afrontar y que ellos describen como una gravísima tentación del espíritu. La Leyenda de Perusa cuenta que, durante más de dos años, día y noche, Francisco fue atormentado por aquella tentación. Por esta razón, Francisco que se dirige al monte Alvernia. El don de los estigmas podemos comprenderlo como la respuesta de Dios a esta grave situación vital que Francisco experimentaba.

Dicha respuesta no es otra que una referencia al misterio pascual, es decir, al amor gratuito de Dios. Dios invita a Francisco a colocar su mirada en el misterio pascual, en el amor de Dios que se entrega hasta el extremo.

Esta es la razón por la que todos estos acontecimientos que Francisco tiene que afrontar lo van transformando, interior y exteriormente. Su vida se transforma, paulatinamente, en un Cántico. El Cántico de las Criatura es expresión de esta transformación interior que fue madurando durante toda su vida.

Este el año 2026 es el VIII Centenario de la muerte de Francisco, su Tránsito, su Pascua. Queremos vivirlo haciendo un camino de renovación, profundización, de reconocimiento de Francisco, de nuestra vocación y misión en el mundo de hoy.

El objetivo no es realizar grandes eventos, sino vivir y compartir la posibilidad de profundizar en nuestra espiritualidad. Nos preguntamos: ¿Qué nos dice a nuestra vida? ¿En qué podemos renovarnos? ¿Cómo vivir, como Familia Franciscana y como Iglesia, este gran don?

Celebrar el 800 aniversario de la Pascua de Francisco de Asís es una invitación a contemplar nuestra historia personal y la de nuestra Familia Franciscana con una mirada de fe, sabiendo percibir la presencia y la acción divina en todo, incluso en las situaciones difíciles y dramáticas que vivimos en el tiempo presente. Es una oportunidad para dar gracias a Dios por todos los dones que nos ha concedido, en particular por el don de Francisco de Asís y su experiencia evangélica, que se ha convertido en un carisma articulado en varios matices de seguimiento y apostolado, y que todavía hoy tiene la fuerza para interpelar a mujeres y hombres de todas las culturas, dentro y fuera de la Iglesia católica. (Publicado por Archivalencia).

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