León XIV: una visita a España muy oportuna
La peregrinación del Papa a España es una oportunidad no sólo para la Iglesia Católica, sino también para la sociedad en general. La resonancia de los mensajes del leader de la Iglesia Católica resuenan en todos los viajes más allá de las fronteras de la misma Iglesia.
León XIV viene a nuestro país y le deseamos el mayor éxito posible, ya que eso será bueno para todos. Sin embargo nos preguntamos: ¿qué significa tener éxito? ¡Que acudan multitudes enfervorizadas para verlo y oírlo!. Eso se da por descontado. Pero lo importante es que lo escuchen en profundidad, que sus mensajes no pasen en vano. Y para eso, antes y después, desde la última parroquia de la Diócesis más pequeña hasta la más grande, tiene que centrarse en preparar esta visita y, posteriormente profundizar en sus mensajes; y aterrizarlos en la realidad y en el contexto eclesial. Sería una lástima que todo quede en fuegos de artificio, y en codazos de protagonismo por parte de todos.
Por eso para que el viaje tenga éxito su mensaje tiene que calar profundamente en la Iglesia y la sociedad española. Sin duda, la Iglesia, no se encuentra en su mejor momento. Se detecta también una polarización significativa entre los obispos españoles. Algunos siguen anclados en un pasado con demasiada nostalgia, a otros les cuesta desprenderse de privilegios innecesarios y, otros se encuentran en sintonía con el Papa, pero a veces parecen señalados por los anteriores. La Iglesia española necesita un revulsivo. Esperemos que el Papa en las oportunidades que tenga no deje de invitarles a una mayor fidelidad al evangelio, más imaginación y creatividad para acceder capas de la sociedad que están esperando una respuesta seria de la Iglesia en estos tiempos tan difíciles y complicados.
En cuanto a la sociedad, sin duda, hay mucha gente que está a la espera y expectante. Están pasando demasiadas cosas en nuestro mundo para que el Papa no diga una palabra ante los graves problemas de la Humanidad en estos momentos. En este sentido su intervención en el Parlamento español será escuchada con mucha atención en todo el mundo, particularmente en Europa. León XIV se dirigirá a los congresistas y senadores españoles, pero con la mirada puesta en todos los Parlamentos del mundo. Por eso sus palabras se analizarán posteriormente con minuciosidad.
Desde luego sería bueno que dejará claras algunas cosas. El evangelio es incompatible con cualquier ideología política totalitaria y excluyente. Y que la fraternidad universal es el reconocimiento de que el rostro de todo ser humano es el de un hermano, y mucho más si está sufriendo cualquier discriminación. También sería importante, de cara a la clase política, que el Papa les recordara que las convicciones religiosas o los principios éticos están por encima de cualquier ideología política o tacticismo cortoplacista del partido de turno. Y que la acción política, desde el punto de vista ético, tiene unos límites, al menos para los que se consideran creyentes. La mentira y la destrucción sistemática del otro no caben en la praxis cristiana.
El deseo es que el Papa se sienta a gusto en nuestra tierra, que goce del buen tiempo y del sol, y que nos regale mensajes que siembren esperanza y horizonte.