"Esta es la verdad"

"Este 9 de agosto celebramos la memoria de Edith Stein, una de las figuras más brillantes y profundas del siglo XX. Afirmaba que si Dios es amor y nos ama sin límites, también debemos amar sin límites a nuestros hermanos… Hoy, esta santa nos interpela"

Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein)
Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edith Stein)

Este 9 de agosto celebramos la memoria de Santa Teresa Benedicta de la Cruz, más conocida como Edith Stein, una de las figuras más brillantes y profundas del siglo XX. Nació en Alemania en 1891 en el seno de una familia judía. Su existencia es un testimonio impresionante de la búsqueda sincera de la verdad hasta sus últimas consecuencias.

Desde muy joven destacó por su extraordinaria inteligencia y por un espíritu crítico muy vivo. Durante la adolescencia se alejó de la fe judía y se declaró agnóstica, convencida de que solo aceptaría aquello que pudiera descubrir honestamente a través de la razón y de la experiencia. Una actitud que seguramente hoy tienen también muchos jóvenes. Sí, en la actualidad se percibe cierta indiferencia hacia la fe en la sociedad occidental, aunque también es cierto que muchos jóvenes viven el Evangelio con entusiasmo. Hace dos meses, esto lo hemos podido constatar con la visita del Papa a nuestro país. Tener fe, creer en Dios, es un don. Cuando lo acogemos, la vida cambia.

Edith estudió filosofía y buscaba la verdad con una radicalidad absoluta. Quien busca la verdad encuentra a Dios. Y así fue. Aquella búsqueda intelectual se transformó progresivamente en una búsqueda espiritual. El contacto con testimonios cristianos auténticos y, sobre todo, la lectura de la autobiografía de Santa Teresa de Jesús transformaron su vida. Al terminar el libro, exclamó: «Esta es la verdad».

Edith Stein
Edith Stein

Edith Stein se convirtió al cristianismo, pero sin renunciar a sus raíces judías. Sintió la necesidad de profundizar en su identidad y en la comprensión de Dios. Durante años trabajó como profesora y conferenciante, reflexionando especialmente sobre la dignidad de la persona, el papel de la mujer y la relación entre fe y razón.

Como judía, Edith Stein sufrió el antisemitismo del régimen nazi. Fue expulsada de la docencia. Su vida cambió: se hizo carmelita y, a partir de entonces, recibió el nombre de Teresa Benedicta de la Cruz. La persecución nazi terminó alcanzando también a los conventos. Edith Stein fue trasladada a los Países Bajos por seguridad y, finalmente, fue arrestada en 1942 junto con su hermana Rosa. Murió en Auschwitz el 9 de agosto de 1942. San Juan Pablo II la canonizó en 1998 y la proclamó copatrona de Europa.

Afirmaba que si Dios es amor y nos ama sin límites, también debemos amar sin límites a nuestros hermanos

Edith Stein entendía su vocación como una unión con Cristo y la vivía con entrega y amor hacia los demás. Afirmaba que si Dios es amor y nos ama sin límites, también debemos amar sin límites a nuestros hermanos. En el campo de concentración, a las puertas de la muerte, aún tenía fuerzas para consolar a quienes, como ella, iban a ser exterminados.

Edith Stein
Edith Stein

Queridos hermanos y hermanas, Edith Stein buscaba la verdad y la encontró. Hoy esta santa nos interpela. Con ella descubrimos que la fe no anula la inteligencia, sino que la lleva a su plenitud, y que la verdad no es una idea abstracta, sino un encuentro con Jesús. Incluso en medio del horror, el amor y la dignidad humana pueden resplandecer con una fuerza invencible. La muerte no tiene la última palabra.

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