14 feb 2026
El servidor último
Es algo extraordinario que se hayan fijado en mí para este encargo, y concretamente el Papa. No cabe duda que implica valoración y confianza, y por supuesto que me siento honrado y orgulloso. Pero los diálogos, los mensajes y el discernimiento me ayudan a no tomármelo muy en serio, ni como algo exclusivamente personal. De hecho, creo que es un reconocimiento a los once años de ministerio como obispo de Javier Travieso, y a todos nosotros como Vicariato. No soy más que un misionero, como todos, únicamente una pieza en este proceso, una mera parte de un gran equipo.