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Tejer confianza. Cultura del cuidado en las estructuras

Reflexión cuaresmal de Profesionales Cristianos en Mérida-Badajoz

Acabo de llegar de la barbería, el joven barbero ya me reconoce y sabe quién soy. Me recuerda que la última vez que estuve por la tarde era la presentación de mi libro en Badajoz y me pregunta que tal fue. Yo le pregunto por su padre, que entonces le habían amputado una pierna por motivos de circulación sanguínea. Me cuenta que recientemente le han comunicado que es posible que tengan que amputarle otro miembro. Me muestra su disgusto y el deseo de cuidar a sus padres de un modo especial en estos momentos. Piensa reorganizar su vida laboral para poder estar más tiempo con ellos y con su propia familia, tiene un hijo pequeño. Ahora toca priorizar los cuidados sobre la ganancia.

Pienso en lo que vamos a hacer este fin de semana los grupos de profesionales cristianos de la diócesis de Badajoz. Nos retiramos ante la cuaresma para plantearnos el tejido de confianza que necesita nuestra sociedad en sus estructuras para poder recuperar la esperanza. Frente al desencanto nos toca generar discurso de esperanza desde las propias realidades en las que estamos insertos como ciudadanos, profesionales, creyentes, etc.

Tejer confianza

Tejer redes de confianza en el mundo

Profesionales Cristianos

La fe cristiana no se vive solo en el silencio de la oración ni en los espacios litúrgicos. Se vive, sobre todo, en la historia concreta, en los lugares donde transcurre nuestra vida cotidiana: el trabajo, las instituciones, los compromisos sociales, las relaciones profesionales. Como militantes de Profesionales Cristianos de Acción Católica, nuestra vocación laical nos sitúa precisamente ahí, en medio del mundo, llamados a ser testigos del Evangelio en los ambientes donde se construye —o se debilita— la dignidad humana.

Vivimos tiempos de desencanto. Muchas instituciones están desgastadas por la falta de confianza, la corrupción o la deshumanización de los procesos. Ante esta realidad, la tentación es replegarse en lo privado, cuidar solo de lo propio, protegerse del conflicto. Sin embargo, el Evangelio nos invita a otra actitud: a habitar las estructuras con esperanza, a implicarnos en ellas con espíritu crítico y corazón creyente.

Confianza en las estructuras: implicación

“Tejer confianza” no es una consigna ingenua, sino una tarea profundamente evangélica. Implica creer que Dios sigue actuando en la historia, incluso a través de estructuras imperfectas. Implica asumir que nuestra presencia profesional puede ser fermento de justicia, humanidad y fraternidad.

La espiritualidad de Acción Católica, con su método de revisión de vida, nos ayuda a leer la realidad con ojos de fe, a discernir a la luz del Evangelio y a actuar de forma comprometida.

Este itinerario quiere acompañarnos en ese camino: pasar del autocuidado a la corresponsabilidad, del cinismo a la esperanza, de la comodidad al compromiso y de la improvisación a una organización al servicio de la vida.

Como profesionales cristianos, estamos llamados a humanizar la organización: poner a las personas en el centro, crear estructuras justas, cuidar los procesos, fomentar la participación.

La sinodalidad también es organización: escuchar, discernir, decidir juntos. No es improvisación, es método al servicio del Espíritu. Una gestión ética, transparente y participativa es una forma concreta de anunciar el Reino de Dios en el mundo profesional.

La Pascua es el anuncio de que la vida vence a la muerte, de que la esperanza puede renacer incluso en medio de las estructuras más heridas. Creer en la Resurrección es creer que la historia

no está cerrada, que la transformación es posible.

Tejer confianza en nuestras instituciones es una tarea pascual. Implica no rendirse al cinismo, no refugiarse en la comodidad, no separar fe y vida. Implica apostar por una presencia evangélica en los espacios donde se construye la sociedad.

Como militantes de Profesionales Cristianos, no estamos llamados a salvar el mundo, pero sí a servirlo con amor. Nuestra fidelidad cotidiana, nuestra coherencia ética y nuestro compromiso

con el bien común son signos humildes del Reino.

Que nuestra Pascua sea también la Pascua de nuestros lugares de trabajo. Que en ellos crezcan la justicia, la fraternidad y la dignidad. Que nuestras instituciones sean, poco a poco,

espacios más humanos, más evangélicos, más abiertos a la vida.

Señor Jesús,

Tú conoces mi realidad mejor que yo mismo.

Entra en mis decisiones,

en mis miedos,

en mis responsabilidades.

Hazme instrumento de tu paz

en mi trabajo,

en mi institución,

en mi entorno.

Enséñame a ser levadura

de justicia y fraternidad. Amén.

RETIRO CUARESMA – TEJER CONFIANZA

Badajoz, 6, 7 y 8 de febrero de 2026

Si tienes interés: Tfno 679225223

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