"En nuestra sociedad se han ampliado las actividades culturales, pero en pocas de ellas existe presencia explícita cristiana" La Fundació Joan Maragall inicia un nuevo curso con el compromiso de "mantener la presencia actualizada y dinámica del pensamiento cristiano"

Miembros del patronato de la Fundació junto a Javier Vilanova, tras la inauguración del curso.
Miembros del patronato de la Fundació junto a Javier Vilanova, tras la inauguración del curso. FJM

El director de la Fundación, David Jou, aseguró en el acto de presentación que la entidad continuará "en diálogo con agnósticos, ateos, creyentes de otras religiones y cristianos de otras opiniones y confesiones”

En una ceremonia retransmitida en directo por vía streaming, el físico y poeta remarcó que a pesar de los importantes sacrificios económicos que ha supuesto para la entidad este año largo de pandemia, se mantienen “las motivaciones esenciales de la Fundación"

Con la alegría que da poder ir recobrando poco a poco la presencialidad, el presidente de la Fundació Joan Maragall, David Jou, inició el pasado 25 la inauguración oficial del curso 2021-2022 en el Aula Magna del Seminario Conciliar de Barcelona, donde estuvo acompañado acompañado por Mons. Javier Vilanova y por la doctora Begoña Román, que impartió la lección inaugural del curso.

En una ceremonia retransmitida en directo por vía streaming, el físico y poeta remarcó que a pesar de los importantes sacrificios económicos que ha supuesto para la entidad este año largo de pandemia, se mantienen “las motivaciones esenciales de la Fundación: la presencia actualizada y dinámica del pensamiento cristiano”, y “la voluntad de seguir sirviendo desde la vocación de una Iglesia en salida, en diálogo con agnósticos, ateos, creyentes de otras religiones y cristianos de otras opiniones y confesiones”.

En nuestra sociedad, sostiene Jou, se han ampliado las actividades culturales, pero “en muy pocas de ellas existe presencia explícita cristiana. “Por eso intentaremos fortalecer las sinergias con otros centros culturales de la diócesis, como el Museo Diocesano o el Ateneo Universitario Sant Pacià, potenciando colaboraciones que sumen públicos y combinen puntos de vista”.

David Jou, Javier Vilanova y Begoña Román, durante el acto.
David Jou, Javier Vilanova y Begoña Román, durante el acto. FJM

En relación con las publicaciones, esta entidad que toma el nombre de uno de los poetas más insigne de Cataluña, ha decidido concentrar la atención en la revista Qüestions de vida cristiana (Cuestiones de Vida Cristiana), dirigida por Miquel Calsina, a la que se le quiere dar “un nuevo impulso que la haga más presente en la vida cultural y religiosa , ensanche sus colaboraciones internacionales e incremente su difusión”. Jou considera que la revista "puede ser la base de reflexiones plurales sobre temas monográficos y dinamizadora de debates y perspectivas".

Tras un año de crisis pandémica en que la mayoría de actividades se llevaron a cabo a distancia, el curso que arranca lo hace con el objetvio de combinar presencialidad y virtualidad. En este plano virtual, el Dr. Jou ha destacado las "Píldoras reflexivas", unas reflexiones sobre temas y ocasiones adecuadas grabadas en formato audiovisual que se pueden encontrar en la web de la FJM. Otra forma de actividad son los talleres de lectura, "dedicados a trabajar grandes obras literarias, de forma que se ponga de relieve no sólo los valores literarios sino también las referencias espirituales de fondo que las han inspiradas".

La muerte en tiempo de pandemia

El presidente de la FJM ha hablado de reflexiones del Patronato sobre la muerte en tiempo de pandemia. “Partiendo de diversas consideraciones sobre siete aspectos, directos o indirectos, con los que la muerte ha sido una de las experiencias más intensas e inquietantes del tiempo de la pandemia, hemos reflexionado sobre la exaltación del instante y el naufragio del sentido, sobre los aspectos cotidianos, culturales y médicos del silencio sobre la muerte; sobre los ideales, límites y costes de la medicina en la proximidad de la muerte y en el acompañamiento en la muerte y el duelo”.

“Nos hemos preguntado —agrega Jou— sobre el eco real, en la sociedad de hoy, de la esperanza cristiana tanto en la visión del conjunto de la vida como en lo que respecta a la resurrección; y hemos procurado sacar algunas conclusiones y propuestas sobre cómo intentar dinamizar la presentación y la presencia de la espiritualidad cristiana en estos momentos, en los ámbitos íntimo, interpersonal y social”.

Primero, Religión Digital

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