El concierto-oración 'Maravillas' llena de espiritualidad, fe y emoción el Patio Barroco de la UPSA
UPSAFe
El Patio Barroco de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) ha acogido la celebración de la primera edición de UPSAFe, una iniciativa que ha unido música, espiritualidad y comunidad con motivo del comienzo del curso académico.
(UPSA).- El Patio Barroco de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) ha acogido una velada especialmente significativa con la celebración de la primera edición de UPSAFe, una iniciativa que ha unido música, espiritualidad y comunidad con motivo del comienzo del curso académico. El concierto-oración Maravillas, protagonizado por el cantautor salmantino Ángel Catela, ha completado el aforo del Patio Barroco con un ambiente marcado por la emoción, el silencio y la participación de estudiantes, profesores y miembros de la comunidad universitaria.
Entre los cerca de 700 asistentes, no han faltado el Gran Canciller, José Luis Retana Gozalo, obispo de Ciudad Rodrigo y de Salamanca, y el Rector, Santiago García-Jalón de la Lama, que ha pronunciado unas palabras de bienvenida.
En su intervención, el Rector ha subrayado que la Universidad es también un ámbito para la búsqueda compartida de la verdad, el bien y la belleza, así como para el encuentro y la vivencia de la fe. “Celebramos por primera vez UPSAFe, una iniciativa que nace con una intención tan sencilla como profunda: detenernos por un momento y reconocernos como comunidad también desde aquello que da sentido a nuestra Universidad y forma parte de su identidad más profunda”, ha señalado.
García-Jalón de la Lama también ha destacado lo hermoso de comenzar así un nuevo curso, “sin demasiadas palabras, con música, con silencio, con la luz de estas velas y con la disposición de dejarnos interpelar”. “Y me gustaría que esta primera edición de UPSAFe nos recordara precisamente eso: que la Universidad Pontificia de Salamanca no es solo un espacio de estudio, de trabajo y de conocimiento. Es también un ámbito privilegiado para la búsqueda compartida de la verdad, del bien y de la belleza; y, desde nuestra identidad, también para el encuentro, el acompañamiento y la vivencia de la fe”, ha indicado el Rector antes de dar paso al concierto-oración.
La velada ha comenzado con la ambientación musical de Hakuna Salamanca, que ha acompañado la llegada del público al Patio Barroco. A continuación, las luces de cientos de velas LED han transformado este espacio emblemático de la Universidad en un escenario íntimo y acogedor para un concierto nada convencional.
Con el título Maravillas, el encuentro se ha dividido en tres momentos: las maravillas de Dios en el alma, la adoración de la Cruz y la importancia de la comunidad. Canciones, lecturas, testimonios y momentos de silencio se han sucedido para crear una experiencia de oración y reflexión compartida. El público ha participado en la propuesta desde el recogimiento y respetando el carácter orante del encuentro.
Uno de los momentos más emotivos de la noche ha llegado con el descubrimiento de la gran Cruz situada en el escenario, seguido de varios minutos de silencio y contemplación. Los testimonios y las canciones Rescátame, Restáurame y Como tú han dado paso al último bloque, dedicado a la comunidad y a la necesidad de vivir la fe acompañados de los demás.
La celebración ha concluido con una reflexión final del Gran Canciller sobre el comienzo del curso y sobre el sentido de la comunidad universitaria desde la fe.