Un proyecto europeo busca esclarecer el origen de los rollos del Mar Muerto
Desde hace más de 75 años se investiga el origen de los manuscritos de Qumrán, pero aún se desconoce con certeza dónde fueron producidos. Ahora, nuevas investigaciones interdisciplinarias buscan resolver estas preguntas con la ayuda de la inteligencia artificial.
(katholisch.de).- Un proyecto de investigación financiado por la Unión Europea pretende esclarecer el origen de los rollos del Mar Muerto. Este programa, con una duración prevista de cinco años, se centra en determinar dónde fueron elaborados los antiguos manuscritos de Qumrán, que contienen algunos de los textos bíblicos más antiguos conservados. Para ello, el Consejo Europeo de Investigación ha destinado 2,5 millones de euros a un equipo internacional liderado por el especialista en Antiguo Testamento y judaísmo Mladen Popović, de la Universidad de Groninga (Países Bajos), según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel.
Los manuscritos, entre ellos una copia completa del libro de Isaías, fueron depositados en las cuevas de Qumrán hace unos 2.000 años y redescubiertos a partir de 1947. Sin embargo, sigue sin saberse con precisión dónde fueron producidos y escritos estos pergaminos y papiros. El debate continúa abierto: algunos investigadores sostienen que fueron elaborados por una comunidad judía que vivía en Qumrán, mientras que otros creen que pudieron ser trasladados desde Jerusalén u otros lugares para ser preservados allí.
Buscando patrones ocultos con inteligencia artificial
En esta nueva fase de investigación, los materiales serán sometidos a análisis químicos avanzados y comparados con papiros egipcios y otros textos hallados en Palestina. Los científicos recurrirán a la inteligencia artificial para detectar patrones en los datos que serían imposibles de identificar con métodos tradicionales. Además, se integrarán estudios sobre las características físicas de los materiales, las formas de la escritura, las técnicas artesanales de elaboración de las hojas y los análisis lingüísticos.
El objetivo es que los más de 25.000 fragmentos de manuscritos conservados por la Autoridad de Antigüedades de Israel puedan ser clasificados según su lugar y fecha de origen. Esto permitiría a los investigadores obtener nuevas conclusiones sobre los centros de producción y las rutas de transmisión del conocimiento en la antigua Palestina y regiones cercanas.
Participación internacional
El proyecto cuenta con la participación de laboratorios de la Autoridad de Antigüedades de Israel, así como de las universidades de Pisa, Nápoles y el sur de Dinamarca. En Groninga se desarrolla la parte central del análisis de datos basado en inteligencia artificial. Además, los Museos Egipcios de Berlín y Turín, junto con la Universidad Católica de Lovaina, participan en la comparación con otros papiros.
El coordinador del proyecto, Popović, ya había llamado la atención anteriormente por sus investigaciones sobre la datación de estos textos. Según sus hipótesis, la combinación del método tradicional de datación por radiocarbono con análisis de escritura mediante inteligencia artificial podría situar algunos fragmentos de textos del Antiguo Testamento prácticamente en la época en que fueron escritos los libros originales.