¡Cuánto daño se está haciendo a la sociedad! Lo que importa

David López Royo
David López Royo

"Lo que importa en la vida de las personas es lo que nace en el corazón. Sin embargo, en una sociedad como la nuestra, la mente queda sometida a las opiniones que generan los innumerables medios"

"Vivimos años y años engañados por las noticias producidas en los laboratorios de opinión sin darnos cuenta. Necesitamos medios que, desde la libertad, sean comunicadores de la verdad"

"La ventaja que tenemos las personas es que con el paso del tiempo nuestro centro de importancia se vuelve a dirigir a lo que nace de nuestro corazón"

"Lo que nos importa no es el oropel de la comunicación. Lo que nos importa es la cercanía a nuestros seres queridos"

"Lo que importa es salir de la dinámica de los conflictos para adentrarnos en la esperanza"

Lo que importa en la vida de las personas es lo que nace en el corazón. Son los sentimientos y son las experiencias las que van modelando poco a poco nuestra manera de proceder. Sin embargo en una sociedad como la nuestra con canales infinitos de comunicación hay grandes temporadas que nuestra mente queda sometida a las opiniones que generan los innumerables medios que se dedican a comunicar acontecimientos. Son medios que generan opinión.

Queda atrapada nuestra mente en un sinuoso bosque de noticias que no responden a la verdad, por esta razón es muy importante que nuestra capacidad de razonar no se vea mermada y limitada por la falta de visibilidad que el bosque informativo puede suponer para nuestra vida.

Nos dejamos arrastrar y, sin darnos cuenta, nos vamos adentrando en una dinámica en donde nuestra libertad queda totalmente reducida, nuestro cerebro se adormece y nuestras neuronas se ven sometidas a la presión de una lucha entre la capacidad de tener que fomentar una crítica constructiva o sentirnos parte de una masa que termina funcionando a los dictados de quienes controlan los medios de comunicación.

Vivimos años y años engañados por las noticias producidas en los laboratorios de opinión sin darnos cuenta que esto, además de someternos a una dictadura comunicativa, nos hace participes de campañas que tienen como objetivo la destrucción de las personas.

Necesitamos medios que, desde la libertad, sean comunicadores de la verdad. Es la única manera que la libertad no quedará machacada y humillada.

La ventaja que tenemos las personas es que, con el paso del tiempo, lo que nos importa no es la opinión generada por los medios de comunicación, sino que nuestro centro de importancia se vuelve a dirigir a lo que nace de nuestro corazón. El corazón de la familia, el corazón de los amigos y el corazón de nuestro día a día. Las personas, con los años, comenzamos a alejarnos de la información y nace en nuestro corazón la información de la razón, y con esto comienzan a potenciarse de nuevo los verdaderos valores que deben de regir nuestra vida.

Lo que nos importa no es el oropel de la comunicación. Lo que nos importa es la cercanía a nuestros seres queridos que se hallan en nuestra familia y en nuestros amigos. Nuestro día a día es el fruto maduro que sirve para alimentar nuestro espíritu y nuestra mente. Es la madurez de los años que te aporta la vida.

Lo que importa es construir un presente alejados de quienes pretenden arrollarnos con las noticias de laboratorio. No queremos estar sometidos a políticos que nos engañan y hacen que esta dinámica sea su modo de supervivencia; no queremos titulares que pretenden generar opinión aunque ésta termine por destruirnos; no queremos sentirnos parte de unas políticas que terminaran alejándonos los unos de los otros; no queremos fomentar la ola de una comunicación que no responde a la verdad; no queremos ser parte de juego que tan solo beneficia a unos pocos convirtiéndonos en ciudadanos de segunda o tercera categoría. No queremos quedar machacados por los intereses de personas que solo buscan su propio beneficio.

Lo que importa es el detalle de la mano que se une a otra mano; lo que importa es mirarnos a los ojos y decirnos que somos capaces de establecer un diálogo constructivo; lo que importa es el diálogo de la pareja que sabe que su amor deberá ser infinito; lo que importa es el saber perdonarnos para construir un edificio sólido en donde todos podamos disfrutar de la amistad; lo que importa es superar las limitaciones que nos auto-imponemos; lo que importa es sentirnos personas.

Lo que nos importa cada vez más a un grupo muy numeroso no es el marketing de los políticos sino el marketing de nuestras vidas, que no es otro, que vivir en armonía.

La armonía hay que construirla día tras día, por esta razón el objetivo será el de buscar los momentos que nos posibiliten alcanzar el equilibrio. Esto nos lleva a alejarnos de una sociedad de la información que nos manipula y nos conduce, sin espíritu crítico, a un pozo sin fondo.

Nos importa una sociedad de la información que construya y transmita noticias con un fundamento profundamente ético. Si esto no se logra será imposible que las personas podamos confiar en los medios de comunicación.

Los que nos sentimos alejados de quienes pretenden dividirnos lo hacemos cada día que pasa más conscientemente porque queremos huir de la mentira. Nuestra capacidad de razonar nos lleva a buscar la calma de una vida que se vea colmada por el afecto y el cariño. La tensión de la división nos abruma y nos hace vulnerables; por esta razón procuramos reflexionar fundamentando la misma en principios y valores. Este nuevo grupo social, cada día más numeroso, plantea desde la serenidad una manera diferente de estar presentes y de entender los medios de comunicación. Se trata de una presencia alejada de la información maliciosa y malintencionada, de esta forma los medios podrán volver a transmitir las noticias con verdad.

Lo que importa es salir de la dinámica de los conflictos para adentrarnos en la esperanza. No podemos estar atados permanentemente a la opinión de laboratorio. En la vida lo que importa es la propia vida, una vida con un cerebro liberado de las ataduras de la manipulación y un corazón impulsor de un riego que llama a regar las venas de la confianza.

No nos olvidemos que lo que importa es una amistad basada en el reconocimiento del otro como un ser infinito. La amistad se construye desde la sencillez. La amistad verdadera es la mejor medicina para superar los contratiempos que la vida nos presenta. La amistad es la llave del motor del corazón y de las autopistas ubicadas en nuestro cerebro. La amistad va modelando nuestras vidas porque a través de la misma surge la posibilidad de cambiar todo aquello que nos turba y nos entristece. La amistad nos enaltece como personas.

Sumar amistad es sumar coraje. El coraje de sabernos perdonar para que la verdadera noticia sea la noticia de que lo que importa es vivir con confianza y alejados del marketing de la comunicación negativa y destructiva ¡Cuánto daño se está haciendo a la sociedad! Lo que importa siempre es la Verdad. Con la Verdad se puede construir y se puede armonizar. La Verdad se sitúa en el corazón y hace que el cerebro vea inundadas sus autopistas con la energía necesaria para saber discernir lo positivo de lo negativo.

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