La revolución electrónica ya cambió la concepción del tiempo y del espacio de manera radical. La crisis ayudará a eliminar de la vida lo superfluo e innecesario. Buena parte de la humanidad renunciaría por los demás a lo superfluo pero otra buena parte jamás renunciaría a un capricho por ayudar a los demás pero la situación le obligará a convertir la necesidad en virtud. La gente se dará cuenta de que muchas cosas de las que tenía no hacían más que estorbarle. Cuanto menos necesita, más libre es la persona.