“Menos civismo, más inseguridad”, reza un titular de un diario barcelonés (31-5-10). Al menos algunos responsables de la campaña de civismo, son los mismos que en su día hicieron todo por difundir una imagen de tolerancia, de todo está permitido. Son los mismos que recortan los presupuestos para ayuda a las familias y a la escuela y prometen primas millonarias a los futbolistas en caso de ganar el Mundial. Ahora se han visto atrapados, rebasados por el incivismo, la inseguridadió, la violencia y el mal gusto. El civismo, la educación, el saber estar, las buenas costumbres y el amor por la paz se aprenden. No hay civismo ni educación sin valores. O los políticos nos quieren engañar, o son ignorantes o las dos cosas a la vez.