Prometeo al revés

Uno de los grandes mitos clásicos es el de Prometeo quien trató de robar el fuego a los dioses del Olimpo para entregarlo a los humanos. “Un don al hombre me ha uncido al duro yugo del destino: / Robé el fuego, en una o caña,/ la recóndita fuente que sería/ maestra de las artes y un recurso/ para el hombre. Y aquí pago mi culpa/ clavado y aherrojado a la intemperie” (Esquilo, Prometeo). Una de las expresiones actuales del mito de Prometeo, transformado, puede verse en Origen (Dir. Ch. Nolan). El protagonista, amargado por la culpa de haber incrustado en la mente de alguien sus ideas, busca desesperadamente arrancar las ideas con las que un hombre ha creado un verdadero imperio para destruirlo y poder competir con él en la conquista de nuevos mundos.
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