Tardes inolvidables

Tarde ventosa y lluviosa, las nubes del cielo se agitan y se arrastran de un lado a otro como las alfombras que arrastra el perro por el pasillo, escucho el viento y los quejidos de las viejas vigas del caserón, revivo el olor de las manzanas maduras en el cuarto de los abuelos, recuerdo lo que eran cosas y personas que ya no son pero aún están, y sueño lo que podrían haber llegado a ser si aún fueran, rehago encuentros insospechados inesperados y ando caminos interminables en regiones desconocidas. Tal vez lo idealizo todo, le atribuyo cualidades improbables y sentimientos imaginarios. Esta tarde todo penetra profundamente en mí, tarde de una ligereza inusitada y de recuerdos imborrables.
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