La Vanguardia, en “El Barça contra la corrupción”, editorial del 12-9-10 dice que la nueva junta directiva se está dotando de unas normas y de un mecanismo de control que, entre otras cosas, evitará “la contratación de familiares, los actos que atenten contra la buena imagen del club, los gastos suntuosos e injustificados…”. El editorial pudiera tomarse, casi en todos sus términos, como una crítica a la gestión de la junta directiva anterior y también se podría aplicar punto por punto a la gestión de algunos máximos dirigentes de la Generalitat.