La parcicipación de los jóvenes ha sido escasa, un 4% Coria-Cáceres: Ordenar mujeres y un celibato opcional, destacan entre las propuestas para el Sínodo

Iglesia de Coria-Cáceres
Iglesia de Coria-Cáceres

En el documento síntesis de la fase diocesana se recogen 13 propuestas, la primera, "volver a las fuentes" de la "praxis del Jesús"

El responsable de la fase diocesana del Sínodo, Miguel Ángel González, ha señalado que con ello se ha pretendido 'activar' los canales de participación en la Iglesia

En esta diócesis han participado 1.800 personas, de dentro y de fuera, ha explicado ha explicado González, quien ha echado de menos mayor presencia de los jóvenes, alrededor del 4% del total

Las aportaciones de las distintas diócesis serán recopiladas en un documento y enviadas a Roma por la Conferencia Episcopal Española, después de que este sábado celebre en Madrid la asamblea del Sínodo 2021-2023

Revisar el protagonismo de la mujer en la Iglesia, con acceso a cargos de responsabilidad y al Ministerio del Orden, el celibato opcional para los sacerdotesy acoger la situación de los creyentes con diferente identidad y orientación sexual son algunas de los planteamientos que recoge la Diócesis de Coria-Cáceres en sus 13 propuestas para el Sínodo de los Obispos.

Además, pide replantearse la simbología en las celebraciones diocesanas “excesivamente ritualistas, cargadas de pomposidad, elementos simbólicos y de vestuario del pasado”, que subrayan “lo clerical sobre lo comunitario” y son “contrasignos del Jesús pobre y humilde”, a juicio de los participantes.

Las aportaciones de las distintas diócesis serán recopiladas en un documento y enviadas a Roma por la Conferencia Episcopal Española, después de que este sábado celebre en Madrid la asamblea del Sínodo 2021-2023, este último año en el que culminará en octubre en el Vaticano la cita sinodal, estableciendo el documento final.

En declaraciones a EFE, el responsable de la fase diocesana del Sínodo, Miguel Ángel González, ha señalado que con ello se ha pretendido “activar” los canales de participación en la Iglesia, algo de lo que ya se tiene experiencia en Coria-Cáceres con el sínodo diocesano celebrado recientemente, aunque, ha dicho, a la hora de llevarlo a la práctica “nos cuesta caminar juntos”.

Bajo el lema “Por una iglesia sinodal” la fase diocesana se inició en octubre del pasado año, con la participación de 1.800 personas de Coria-Cáceres, la mayoría en grupos de parroquias y movimientos eclesiales, así como particulares (un 30%) y de otras confesiones religiosas y de fuera de la Iglesia, como asociaciones de vecinos o talleres de empleo, ha explicado González.

“Se pretende no sólo escuchar a los de dentro sino también a los de fuera”, ha apuntado el responsable sinodal, quien ha echado de menos mayor aportación de los jóvenes, alrededor del 4% de los participantes estaba en la franja de edad entre 18 y 35 años.

Así, en el documento síntesis de la fase diocesana, clausurada el jueves santo de este año en Cáceres, se recogen 13 propuestas, la primera “volver a las fuentes” de la “praxis de Jesús", a “lo fundamental”, el “primer anuncio” del Evangelio al estilo de las Bienaventuranzas, adaptándose a “las necesidades y sensibilidades actuales”.

En este sentido, el documento añade que habría que cambiar la pastoral de conservación (“mayoritaria en la diócesis”) por una pastoral de evangelización, en definitiva, “abrirse a la acción del Espíritu Santo a través de la oración y de los sacramentos, para discernir, decidir y encontrar nuevas formas y caminos de evangelización en el siglo XXI”.

Por otro lado, plantea revisar, en palabras de González, aspectos como el sacerdocio femenino, cómo se relacionan los sacerdotes con el resto y cómo tener en cuenta a toda la humanidad.

“El hecho de que no puedan acceder al sacerdocio (las mujeres) y que la jerarquía sea fundamentalmente masculina hay que darle una vuelta en los tiempos que vivimos. No lo decimos cuatro, es una tendencia mayoritaria presente en los distintos sectores de la población”, ha recalcado.

Sin embargo, para este sacerdote este tipo de temas “supera nuestras posibilidad de decisiones a nivel diocesano”, es una “puerta abierta a la reflexión, no son temas cerrados, está en la preocupación de la gente”, pues lo que se hace la Diócesis es ser “notarios de las aportaciones”, una llamada a “abrirse a la humanidad y a la diversidad”.

Además, echa en falta “mayor presencia en lo público” por parte de los cristianos, saliendo del “individualismo” hacia el servicio comunitario, como en la política y la acción sindical, ha puesto de ejemplo, pues, ha expuesto, existe una “crisis de vocación" al servicio, no solo al sacerdocio, también a la vida matrimonial y al resto.

Mejorar la capacidad de “escucha” es, para la mayoría de participantes, otra asignatura pendiente, aunque, algunos manifiestan, según el documento, que en la Iglesia no se margina a nadie.

Potenciar el sentido comunitario, la celebración de la eucaristía, mayor participación en la vida social, la formación en las parroquias y movimientos apostólicos, la integración de los religiosos, transmitir “lo que somos y hacemos”, cuidar la religiosidad popular y un mayor diálogo ecuménico son otras propuestas.

Por último, entre otros aspectos se plantea la ordenación de hombres casados y que los sacerdotes puedan formar una familia.

Responder y acoger pastoralmente la situación de los creyentes con diferente identidad y orientación sexual; divorciados vueltos a casar; sacerdotes secularizados; distintos modelos de familia, etc, para que vivan su fe, dentro de la Iglesia, “tal y como son, escuchándolos y dialogando con ellos”, también se cita en el documento diocesano con una “actitud de apertura ante las nuevas situaciones de nuestro tiempo”, concluye.

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