Unidad y altura de miras: los obispos se ponen de acuerdo para organizar la visita del Papa
La CEE coordinará, junto a las diócesis interesadas, la logística del viaje de León XIV, que será a Madrid, Barcelona y Canarias. Este viernes, primera reunión del equipo organizador
"Unidad y altura de miras". Este fue el resumen de la reunión (por cierto, con conexiones on line incluidas) de la Comisión Ejecutiva que, como adelantamos ayer, abordó la organización de la visita que el próximo mes de junio traerá a España al Papa León XIV. Una visita con un claro componente diocesano, con tres sedes: Madrid (con el eje de la capital de España, y encuentros políticos, con jóvenes y realidades eclesiales y sociales); Barcelona (con el pórtico del centenario del Año Gaudí); y Canarias (un viaje a la última frontera de la migración, soñado por Francisco).
Durante el encuentro, se acordaron varias cosas: la primera, que las tres diócesis tendrán el protagonismo -y la responsabilidad- de la organización de los actos, y de la temática de éstos, que tengan lugar en sus territorios; la segunda, que la Conferencia Episcopal asumirá un papel de coordinación, especialmente en materia logística (alquiler conjunto de vallas, pantallas gigantes...), pero también en lo litúrgico, y en lo relativo a la prensa (se espera cientos de periodistas acreditados, tanto desde España como del resto del mundo, en el primer viaje del papa a un país europeo).
Los detalles comenzarán a conocerse después de una primera reunión de coordinación entre los responsables de las tres diócesis y las personas acordadas entre ellas y la CEE, que tendrá lugar este viernes. Habrá una figura de coordinación en lo organizativo a nivel nacional (cuyo nombre ya trascendió, Yago de la Cierva), y otras a nivel diocesano. Y también se contará con un coordinador para comunicación, que no será el director de Comunicación de la CEE, curiosamente orillado de esta organización. En materia económica, la Vicesecretaría de Asuntos Económicos de la CEE trabajará codo con codo con los responsables diocesanos, o esa es la intención.
En definitiva: una suerte de 'acuerdo de mínimos' que permitirá que la Iglesia española reme en común en un viaje para el que quedan apenas 120 días, y que deberá completarse con una adecuada coordinación con las autoridades políticas (las Administraciones locales y autonómicas, y también Gobierno y Casa Real) para lograr algo que no se conseguía desde 2011: que un Papa vuelva a pisar suelo español. Unidad y altura de miras. O esa es la intención.
