El obispo de León cumple su primer año al frente de la diócesis legionense Luis Ángel de las Heras: “Es importante conocer el alcance de la pederastia, sólo una víctima ya es suficientemente grave, es necesario pedir perdón"

Luis Ángel de las Heras, obispo de León.
Luis Ángel de las Heras, obispo de León.

El 21 de octubre se cumplió un año desde que el papa Francisco nombrara a Luis Ángel de las Heras Berzal obispo de León, donde llegó procedente de Mondoñedo-Ferrol

“León respira historia y esto, con respecto a la diócesis o costumbres que acompasen la fe y la vida de la gente, es algo que uno tiene que descubrir y entender”

"Lo de destapar casos de abusos, saber lo que hay, es importante y la verdad nos hace libres, pero las investigaciones son muy complejas y cuando hay casos se denuncian; y no hay tantas denuncias como se esperan algunos”

"Aún podemos cubrir bajas en la diócesis, pero vendrán tiempos peores por la previsión de vocaciones y la edad de los sacerdotes"

El 21 de octubre se cumplió un año desde que el papa Francisco nombrara a Luis Ángel de las Heras Berzal obispo de la diócesis de León. Nacido en Segovia en 1963, de las Heras llegó procedente de Mondoñedo-Ferrol. Las restricciones provocadas durante este tiempo por la pandemia de coronavirus no han impedido al prelado, no obstante, “haber visitado muchas parroquias y tenido encuentros todos los días salvo el tiempo que reservaba para el estudio y escribir”. “El resto —comenta en una entrevista publicada por León Noticias— han sido encuentros, visitas a parroquias e instituciones”.

A lo largo de estos doce meses, que ha visto pasar “rapidísimo”, de las Heras confiesa haberse sentido “muy a gusto y bien acogido” por los sacerdotes, religiosos y laicos de la diócesis, a quienes ve “con ganas de construir Iglesia, seguir trabajando y continuar el camino con ilusión y esperanza”. “Eso a mí también me ha animado a trabajar, —reconoce— estar presente y ahora tengo hasta dificultades para responder a todas las solicitudes porque el tiempo no da para poder hacerlo con más agilidad. 

“León respira historia y esto, con respecto a la diócesis o costumbres que acompasen la fe y la vida de la gente, es algo que uno tiene que descubrir y entender”, remarca el prelado, de 58 años.

El problema de las vocaciones

Desde su llegada al Palacio Episcopal de la Plaza de Regla, que se produjo en diciembre, de las Heras se hizo rodear de un nuevo equipo de colaboradores con la ayuda de los cuales, apunta, ha tenido que solventar alguna suplencia de sacerdotes enfermos. Si bien reconoce que por suerte todavía hay sacerdotes suficientes para cubrir las necesidades la diócesis —200 sacerdotes para cerca de 800 parroquias—, el prelado no duda en afirmar que “llegarán tiempos peores por la previsión de vocaciones y la edad de los sacerdotes, pero aún podemos salir al paso de las bajas que se producen y hay que suplir”.

Preguntado por si la Iglesia mantiene la sintonía con la evolución de los tiempos, el sacerdote asegura que “la Iglesia y la sociedad se encuentran”. “He preparado una colaboración sobre la acogida de inmigrantes en León, en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y eso es algo que nuestra sociedad está viviendo. Esta acción es posible porque el ministerio también colabora. Hay puntos de conexión muy fuertes”, sentencia. 

Por otra parte, de las Heras advierte que “muchas familias demandan de la Iglesia la defensa de la familia y la vida”. “En otros no lo hay porque la Iglesia tiene sus principios y no coinciden. Hay voluntad de diálogo por nuestra parte, sin claudicar de los principios. Si hay algo importante en la Iglesia con las demandas de la sociedad es la defensa de la vida y de una vida digna”. 

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La pederastia en la Iglesia

El obispo, que desde su llegada a León no ha tenido constancia de ningún caso de pederastia en la diócesis, ha expresado también su postura con relación al informe de abusos en la Iglesia francesa publicado a inicios de octubre. “Es un tema dolorosisimo para la Iglesia. He escuchado a algunas víctimas y sé lo que les ha supuesto este trauma terrible. Personas de fe en la Iglesia que esperaban un acompañamiento y han encontrado todo lo contrario supone una decepción tan grande que merece que no dejemos de pedir perdón con sinceridad”. 

Consciente de que la Iglesia ha de situar en el centro a las todas las víctimas de abusos, de las Heras manifiesta el compromiso de la diócesis para que “esto no vuelva a ocurrir más”. “Lo de destapar casos e investigaciones, saber lo que hay es importante y la verdad nos hace libres, pero las investigaciones son muy complejas y cuando hay casos se denuncian; y no hay tantas denuncias como se esperan algunos”. 

“Es importante conocer el alcance de la pederastia, no hay que magnificarlo, en el sentido de que sólo una víctima ya es suficientemente grave para mí y necesario pedir perdón. Ya lo hemos hecho y lo hacemos, y nuestra prioridad es hacer todo lo que podamos por las víctimas”.

“De cualquier abuso, venga de donde venga de la sociedad, estamos para defender a los más débiles, cosa que siempre ha hecho la Iglesia. Y evitar que se quiera embadurnar toda la institución. Hay que asumir la responsabilidad donde está e, insisto, pedir perdón a las víctimas y ayudarlas porque se merecen toda la consideración y respeto y compromiso”.

Primero, Religión Digital

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