Hazte socio/a
Última hora
Que acabe ya la guerra

Sanz aparta del ministerio al cura asturiano Jesús Menéndez

"No soy un monstruo y no tengo nada que ocultar"

El sacerdote habla de "persecución" por parte del arzobispo

l arzobispado aún no han explicado los motivos que han llevado a la destitución temporal de Jesús Menéndez, párroco de Castillo de la Marina en Villaviciosa. Mantiene que se trata de un cese cautelar, aunque tampoco ha especificado el tiempo que deberá estar apartado de su labor ministeria, según informa RTPA.

Una decisión que ha levantado ampollas en las tres parroquias maliayas donde durante los últimos dieciocho años ejerció como sacerdote, y donde los vecinos siguen sin comprender la decisión de la Iglesia.

Menéndez, al que todos conocen por "Chus", imparte además clase de religión en dos centros educativos gijoneses, los institutos Jovellanos y Fernández Vallín, donde tampoco han querido opinar sobre esta destitución.

Jesús Menéndez ofició ayer una de sus últimas funciones religiosas en la Marina de Villaviciosa, un funeral en la parroquia de Villaverde, y el domingo se despedirá de sus feligreses en la iglesia de Castillo de la Marina, donde se celebran las comuniones.

Tras dieciocho años de servicio, los vecinos piden al arzobispado que reconsidere esta decisión, argumentando que el cura ha logrado atraer a mucha gente a la iglesia.

El cura de la parroquia de Castiellu de la Marina, en Villaviciosa, Jesús Menéndez, destituido, y el Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, que le destituye se reunieron hace unos días, según ha podido confirmar TPA Noticias. Fue un encuentro fraternal, según el párroco, pero utilizado ese adjetivo con sarcasmo.

El encuentro entre estos dos franciscanos, tan franciscanos como el Papa, deparó algo parecido a un beso de judas o a una puñalada por la espalda, según el relato del religioso que el domingo oficiará su última misa.

A la espera de que le notifiquen por escrito su destitución, Jesús Menéndez se muestra tranquilo y critica la decisión del arzobispo, que por obediencia se ve obligado a acatar. Una decisión que no comparte y que considera que viene motivada por un tema personal, según ha explicado a TPA Noticias.

El aún párroco de la Marina de Villaviciosa ofició esta tarde un funeral en Villaverde, donde criticó duramente a Jesús Sanz Montes. Menéndez afirma que el arzobispo le está sometiendo a una persecución constante desde que le trasladó su negativa a dejar su labor como profesor de religión en dos institutos gijoneses.

Jesús Menéndez, con 35 años de experiencia como profesor, está convencido de que el siguiente paso del arzobispo será tratar de apartarlo, también, de su labor docente de cara al próximo curso académico.

En los dos centros donde actualmente ejerce, el mutismo es total. También en el Arzobispado, donde no quieren valorar ni la destitución, ni las críticas vertidas por Menéndez, quien cuenta sin embargo con todo el apoyo de sus feligreses, de quienes podría despedirse el próximo domingo durante una misa que espera poder oficiar en Castiello de la Marina.

Por su parte, el padre Chus, que ofició ayer un funeral en Villaverde, sospecha que detrás de su destitución se encuentra «una persecución» del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz, que hace tres años le conminó a abandonar la enseñanza. El sacerdote es profesor de Religión en los institutos gijoneses Fernández Vallín y Jovellanos y dejó claro que «ni por aquel entonces quise ni ahora quiero dejarla». Asimismo, aseguró que el arzobispo «no tiene ningún argumento serio» con el que justificar su decisión y aunque reconoció no ser «la Inmaculada Concepción», también dejó claro que «no soy ningún monstruo».

El padre Chus comunicó el pasado domingo en Castiello de la Marina la decisión del arzobispo y desde entonces no ha dejado de recibir el apoyo de los feligreses. «Nos parece una injusticia que le hagan algo así a un hombre tan bueno y coherente, que lo ha dado siempre todo por todos y que logró que la iglesia volviera a llenarse para escucharlo», apuntó una vecina.

El sacerdote mantuvo recientemente un encuentro con el arzobispo y señaló que «fue una reunión fraternal, entre franciscanos, con los puñales en alto y con el beso de Judas». El sarcasmo es uno de los recursos que el padre Chus suele utilizar en sus homilías y que, junto a los mensajes sin medias tintas, le ha granjeado el cariño y el apoyo de sus feligreses. Ayer muchos de ellos volvieron a lamentar su marcha

También te puede interesar

Lo último