Crónica de Ángel Aznárez de la toma de posesión del prelado en la sede universitaria Después de Ciudad Rodrigo, Salamanca: José Luis Retana, un solo obispo para dos diócesis

José Luis Retana toma posesión de la diócesis de Salamanca
José Luis Retana toma posesión de la diócesis de Salamanca

Lo de Salamanca y lo de persona episcopi de Ciudad Rodrigo, es una manera de desplazar a un futuro lo que ahora no se quiso o no se pudo hacer. Cuestión distinta es el conocimiento por el nuevo obispo de las dos diócesis: Eso no se discute. Y tanto esfuerzo acabará pidiendo, sin remedio, un obispo auxiliar

Retana desarrolló lo que iba a ser su ministerio episcopal, basado en lo personal en la pobreza, la humildad y sencillez, vivir con sencillez, teniendo conciencia de la debilidad personal. Cumplir así la función de apacentar el rebaño, con autoridad que ha de ser servicio y teniendo en cuenta que los pobres han de ser la predilección, pues son la predilección de la Iglesia

I.- Introducción:

Bajo un cielo nuboso y gris, esta fría tarde, nueve de enero de 2022, tuvo lugar la “toma de posesión” de la Diócesis de Salamanca por el obispo electo, monseñor José Luis Retana, que ayer tomó posesión de la otra Diócesis, la de Ciudad Rodrigo. Singularidad la del nombramiento de un obispo para dos diócesis como repetiremos al final. Debo comenzar la crónica  dando las gracias al buen trabajo desarrollado por el Servicio Diocesano de Comunicación Social de la Diócesis de Salamanca, en particular, a María Criado y a Eva Cañas. La Diócesis de Salamanca sería una Iglesia particular de tipo rural, si no fuera por la importante tradición universitaria de la ciudad y por la presencia de la importante Universidad Pontificia (UPSA).

La “toma de posesión” es una fase de un procedimiento, civil o canónico, que sigue a otra, que es la de la elección; toma de posesión canónica de una diócesis, que es importante en lo humano, y también en lo teológico, como el Concilio Vaticano II, en Constituciones (Lumen Gentium) y Decretos (Christus Dominus), destacó. En Lumen Gentium se lee: “Por eso enseña este sagrado Sínodo que por institución divina los obispos han sucedido a los Apóstoles como pastores de la Iglesia. El que los escucha, escucha a Cristo; el que, en cambio, los desprecia, desprecia a Cristo y al que lo envió”. Asunto teológico esencial, el de la sucesión apostólica, cuya estética sobresaliente no debiera olvidar la profunda crisis de la Religión católica. “La crisis de lo religioso constituye uno de los datos fundamentales de nuestro tiempo”, escribió un francés-angloamericano, especialista en el  concepto del deseo, al que tanto -al deseo de Dios- se refirió el Papa, sin contemplaciones, en la Misa de Epifanía, hace sólo tres días.

Monseñor Carlos López, el 15 de noviembre de 2021, leyó a su modo habitual, lineal, tímido y con misticismo, muy de los de Ávila, el comunicado del Obispado de Salamanca, dando cuenta de que la Santa Sede notificó la aceptación de la renuncia por edad de su Obispo, el mismo don Carlos, y el nombramiento de un obispo para Salamanca y Ciudad Rodrigo. Apostilló don Carlos, en un ejercicio de virtuosa necesidad, que de esa manera “quedan ambas diócesis más hermanadas, teniendo un mismo obispo”, siendo, en verdad, un raro modo de hermanamiento entre diócesis. 

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II.- El nuevo Obispo de Salamanca y asistencia:

El obispo electo, monseñor Retana, sin amaneramientos ni tonos de flautista, de palabra no fácil y propenso a lágrimas y lloros, los últimos días 15 y 16 de noviembre, se explayó en ruedas de prensa desde Plasencia, tratando delicados asuntos: sobre la Universidad Pontificia de Salamanca, lo del Gran Canciller y la Asamblea Plenaria de la CEE;  sobre la respuesta de su enérgico ¡”No por Dios”! con levantada aparatosa de manos, que fue un no usual desahogo episcopal, al ser preguntado por la posibilidad de un mismo obispo, para Plasencia, e in persona episcopi para Coria-Cáceres (aún no se había procedido al nombramiento de un obispo para Coria-Cáceres cuando se formuló la pregunta). Incluso contó y cantó, monseñor Retana, haber superado una peligrosa enfermedad.

Y a una hora taurina, muy salmantina, a las cinco de la tarde, hora de comienzo de los oficios de Jueves y Viernes Santo en la Catedral Vieja, ahora, en la Nueva, después de la ceremonia en la puerta de la catedral con el deán catedralicio y canónigos presentes, y después de los rezos en la Capilla del Santísimo Sacramento, situada al fondo de la nave de la Epístola, comenzó la ceremonia de toma de posesión de la Diócesis de Salamanca, a las 17,22 horas,  con la procesión, presidida por el Nuncio, a su izquierda el obispo electo y a la derecha el saliente, desde la sacristía, lindante con la Capilla antes dicha, hasta el Altar Mayor de la Catedral Nueva. No fue larga la ceremonia al no haber ordenación episcopal,  pues el electo de Salamanca ya es obispo, como lo fueron don Braulio Rodríguez, que a Salamanca llegó siendo ya obispo desde Burgo de Osma y don Carlos López, que llegó en 2003, ya siendo obispo de Plasencia.

La última ordenación episcopal en Salamanca fue la de monseñor Mauro Rubio en el lejano año de 1964, recibido en la Ciudad del Tormes y del Lazarillo, siendo ordenado obispo en la Catedral Vieja, la misma en la que ahora está enterrado, don Mauro, desde el año 2.000, casi enfrente de su antecesor, el dominico asturiano Barbado Viejo, allí desde 1964. Y, ahora, a la toma de posesión de monseñor Retana asistieron obispos y un par de cardenales, siendo obligación de purpurados, como es sabido, estar presentes en ordenaciones, tomas de posesión y entierros de colegas obispos, lo que a veces, como ahora, puede causar estrés, sin tiempo para rezar por tanto viaje: de Toledo a Ciudad Rodrigo,  de Ciudad Rodrigo a Madrid, de Madrid a Salamanca, y de Salamanca a…

Señalo entre los presentes a monseñor Blázquez, el cual, junto al obispo cesante y al nuevo, entrante, añadido el emérito de Ávila y administrador apostólico de Ciudad Rodrigo, García Burillo hasta ayer mismo, constituyen parte del llamado “lobby de Ávila”, siendo plurales y muy variadas las conexiones e interconexiones entre ellos, que, conocidas, serían largas de explicar. El actual Obispo de Ávila, también presente, Gil Tamayo, es de otro lobby, que, por eso y por decisión de PEDRO SÁNCHEZ PÉREZ-CASTEJÓN sigue ahí, en Ávila y no en el Ordinariato militar de la calle del Sacramento, en Madrid.

Los mitrados asistentes sumaron unos más que los asistentes a la ordenación episcopal y toma de posesión, hace cuatro meses y cinco días, del Obispo de Mondoñedo-Ferrol, presente en Salamanca, de heterodoxa indumentaria y muy en ojos huracanados. Me interesó la presencia, arzobispo Emérito de Toledo, don Braulio Rodríguez Plaza, antes Obispo de Salamanca, entre Burgo de Osma y Valladolid, y que tanto se cabreaba  por el estrafalario vestir de los turistas visitantes a la Catedral salmantina en la tarde del Jueves Santo, mientras caminaba a la sacristía, para celebrar el rito, unas veces, el latino, y otras, el mozárabe. “Nuestro Dios habla, no es mudo, habla de muchos modos y quiere llegar hasta nosotros si se lo permitimos”, predicó don Braulio, con voz lejana, en la Misa televisada en la 2 el domingo 25 de abril de 2021.

III.- Toma de posesión:

Cantándose Pueblo de Reyes, de la impresionante sacristía, que durante tantos años vio a tantos, obispos y canónicos, vestir y desvestir ropas litúrgicas, salió la procesión, como dije, presidida por el Nuncio, don Bernardo o don Bernardito, hacia el Altar Mayor de la Nueva Catedral para la celebración del ritual jurídico, que eso es la toma de posesión, y ritual eucarístico, que eso es la Santa Misa. Allí pronunciaron alocuciones el administrador apostólico, en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, deseando la bienvenida al nuevo Obispo en el nombre del señor y refiriéndose al misterio de la sucesión apostólica. El nuncio dio las gracias, en nombre del Papa, al anterior obispo y transmitió los mejores deseos al nuevo, también de Ávila, invocando al final a la Virgen de la Vega.

En presencia del canciller y canónigo de la Diócesis de Salamanca, que levantó acta, se exhibieron y leyeron las letras apostólicas del nombramiento episcopal de monseñor Retana al Colegio de Consultores y al pueblo presente, respectivamente. Letras firmadas por el Papa el 15 de noviembre de 2021. A continuación el Nuncio cedió la Cátedra al nombrado, sentándose en ella con mitra y báculo, momento esencial de la toma de posesión o del ius in re, que es el ad rem hasta ese momento, y a laas 17, 47 horas.. Después de aplausos y de manifestaciones de respeto al nuevo obispo de Salamanca por representantes de la Diócesis, éste continuó la celebración de la Misa, presidiéndola, y pronunciando la primera Homilía, como Obispo de Salamanca, al término de la Liturgia de la Palabra.

IV.- Homilía del nuevo Obispo, continuación de la  Misa y canto e himno final a la Virgen de la Vega:

Homilía: Fue larga, interesante y brillante. Tuvo tres partes, recordando la Homilía de ayer, dirigida al pueblo de Ciudad Rodrigo. Comenzó dando las gracias y saludando a todos; y terminó con una invocación a la Virgen de la Vega, Patrona de Salamanca. Entre el principio y el final desarrolló lo que iba a ser su ministerio episcopal, basado en lo personal en la pobreza, la humildad y sencillez, vivir con sencillez, teniendo conciencia de la debilidad personal. Cumplir así la función de apacentar el rebaño, con autoridad que ha de ser servicio y teniendo en cuenta que los pobres han de ser la predilección, pues son la predilección de la Iglesia. Motivo central de la Homilía fue el Bautismo de Jesús, siendo hoy su fiesta, y una fiesta muy unida a él. “Ante Jesús, Juan se eclipsa, ejemplo de humildad”, dijo. 

Concluida la homilía continuó la Santa Misa hasta su final, terminando la ceremonia con el canto del himno a la Virgen de la Vega, patrona de la ciudad de Salamanca, cuya imagen, con esmaltes y piedras preciosas, preside el Retablo de la Catedral Vieja, justo encuima de la Cátedra.

V.- Recordatorio:

No podemos concluir esta crónica, desde Salamanca, sin recordar:

PRIMERO: Es ocasión para recordar a un obispo progresista que fue de la Diócesis de Salamanca, años 1964-1995, don Mauro Rubio Repullés, cuyo nombramiento desagradó tanto a Franco, y que tuvo un último y fugaz encuentro con el Dictador en el Colegio Mayor Fonseca, en noviembre de 1970, con ocasión de la visita de Franco a dicho Colegio, en Salamanca. Don Mauro, discretamente y entre mucha gente, vio también la exposición que allí había sobre las realidades educativas en Salamanca, y no en primera fila junto a Franco, caso del Rector Lucena, el Ministro Villar Palasí, de Educación, y el Director del Colegio Mayor, el profesor Granjel. En ese Colegio y en aquel tiempo, entre otros, incluido el autor de esta crónica, eran residentes: Rafael Calvo Ortega, profesor de Derecho Fiscal, Gloria Begué Cantón, catedrática de Economía, Eugenio de Busto Tovar, catedrático de Lengua, Bartolomé Casaseca, catedrático de Botánica, y Carlos Gil (hijo), catedrático de Radiología.

Don Mauro fue uno de los pocos obispos españoles que en el Concilio defendió la Libertad Religiosa, junto con Díaz Merchán, ambos obispos del gusto de Pablo VI. Y conmocionó don Mauro a Salamanca al no querer residir en el Palacio Episcopal, que fue guerrero, y pasearse en solitario por la Plaza Mayor. Al final, casi ciego, redactó una cláusula testamentaria para su modesta lápida funeraria, con un escueto: “Misericordia Señor”.  

SEGUNDO: Leyendo los capítulos dedicados en el Código de Derecho Canónico a las Iglesias particulares es de normalidad (normalidad kelseniana) que cada diócesis tenga un obispo propio, y es de anormalidad o excepcionalidad schmittiana, eso de un único obispo para dos diócesis, “manteniéndose la personalidad jurídica y canónica de cada diócesis, así como sus respectivas estructuras eclesiásticas”. Necesario trajín o don de bilocación para que el nuevo Obispo de Salamanca y Ciudad Rodrigo pueda cumplir con lo dispuesto, por ejemplo, en el canon 395 del Código de Derecho Canónico. Lo de Salamanca y lo de persona episcopi de Ciudad Rodrigo, es una manera de desplazar a un futuro lo que ahora no se quiso o no se pudo hacer. Cuestión distinta es el conocimiento por el nuevo obispo de las dos diócesis: Eso no se discute. Y tanto esfuerzo acabará pidiendo, sin remedio, un obispo auxiliar.

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