Roselló preside la fiesta de San Saturnino, patrón de la capital navarra El arzobispo de Pamplona invita a "bajar los decibelios" y no "despreciar a las personas por pensar diferente"

San Saturnino, patrono de Pamplona
San Saturnino, patrono de Pamplona Iglesia en Navarra

"Este salir a la calle nos empuja a no escondernos. Vivimos la fe de puertas hacia dentro, a veces con temor. San Saturnino nos invita a lo contrario: a no disimular nuestra fe, a vivirla en público, con normalidad, sin miedo ni temor"

"Muchas veces los cristianos experimentamos la tentación de escondernos, de vivir la fe de puertas hacia dentro, de no llamar la atención"

El arzobispo de Pamplona, Florencio Roselló, ha resaltado a San Saturnino, patrón de la capital navarra y cuya festividad se celebra este sábado, como "modelo de respeto" y de "tolerancia", y ha llamado "bajar los decibelios" y no "despreciar a las personas por pensar diferente".

Así lo ha reivindicado este sábado en su homilía en la iglesia de San Saturnino, con motivo de la celebración del patrón de la ciudad que, ha destacado, "ha unido lo religioso y lo folclórico, la cultura y la religión, la fe y la política". "Muchas veces acentuamos las diferencias en vez de destacar las coincidencias. Este salir a la calle nos empuja a no escondernos. Vivimos la fe de puertas hacia dentro, a veces con temor. San Saturnino nos invita a lo contrario: a no disimular nuestra fe, a vivirla en público, con normalidad, sin miedo ni temor", ha subrayado.

Creemos. Crecemos. Contigo

Roselló ha remarcado que "Pamplona no se puede entender ni separar de la figura y de la evangelización de San Saturnino, patrón de Pamplona, sembrador del evangelio y pastor de los primeros cristianos de esta tierra". "Sin la presencia de San Saturnino en nuestra ciudad seguramente hoy no estaríamos aquí. No estaríamos de fiesta", ha añadido.

El arzobispo ha destacado que San Saturnino "nos deja un mensaje muy claro: la fe crece, no por imposición, sino por atracción". "No se extiende por estrategias humanas, sino por el testimonio claro y valiente de quienes han encontrado a Cristo, les ha cambiado su vida y se convierten en nuevos evangelizadores", ha afirmado.

"No se extiende por estrategias humanas, sino por el testimonio claro y valiente de quienes han encontrado a Cristo, les ha cambiado su vida y se convierten en nuevos evangelizadores"

Em este sentido, ha defendido que la Iglesia y la sociedad "necesita coherencia de vida, compromiso social y entrega generosa. Necesita perder el miedo a salir de nuestros templos y vivir la fe en la calle, con la cabeza bien alta y sin temor a nadie. La calle es de todos, y en ella, la Iglesia debe estar y quiere estar".

Florencio Roselló ha destacado que "San Saturnino fue modelo de respeto, de tolerancia"; unos valores que "nuestra sociedad necesita", "donde nos respetemos y nos aceptemos en nuestras diferencias. Donde la palabra sea el vehículo de comunicación, pero también de respeto". "Nuestra sociedad necesita bajar los decibelios y escuchar voces melodiosas y respetuosas, aunque piensen diferente", ha insistido.

Al respecto, ha resaltado que "una idea, una religión o una corriente política no puede anular a la persona. Su identidad es inviolable, no podemos despreciar a las personas por pensar diferente". "La persona es sagrada, la palabra, las ideas, están al servicio de la persona para dialogar, para entenderse y no al revés", ha recalcado.

Si bien ha reconocido que hoy en día "no sufrimos persecuciones" como las que vivió el patrón de Pamplona, "sí nos toca vivir la fe en un contexto de indiferencia, de relativismo, de cansancio espiritual". "Muchas veces los cristianos experimentamos la tentación de escondernos, de vivir la fe de puertas hacia dentro, de no llamar la atención", ha señalado Roselló, quien ha destacado que San Saturnino "nos invita a lo contrario", a "no disimular nuestra fe" sino "a vivirla con sencillez, con normalidad, pero también con perseverancia y valentía".

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