Encuentro chileno anual de Movimientos y Asociaciones Laicales ¡Tengan vigor y alegría!: El cardenal Aós a los movimientos y asociaciones laicales

Cardenal Celestino Aós
Cardenal Celestino Aós

El Arzobispo de Santiago compartió el encuentro anual de estas comunidades de Iglesia en la capilla San Antonio de Padua, de la parroquia San Saturnino

Alrededor de sesenta participantes reflexionaron acerca de las prioridades pastorales de la arquidiócesis

Celestino Aós: "Espero que haya cada vez más cristianos convertidos… A los jóvenes no los podemos engañar, tenemos que presentarles el Evangelio y a Jesucristo. ¡No tengamos miedo de presentarles el Evangelio y a Jesucristo!"

El arzobispo invitó a los movimientos y asociaciones laicales a tener las cosas claras y a ser cristianos alegres

"De los jóvenes y de los movimientos espero que tengan alegría. Vendrán las vocaciones que Dios quiera cuando vean que somos convencidos y felices"

(Archisantiago).- El Arzobispo de Santiago compartió el encuentro anual de estas comunidades de Iglesia en la capilla San Antonio de Padua, de la parroquia San Saturnino, en la que alrededor de sesenta participantes reflexionaron acerca de las prioridades pastorales de la arquidiócesis.

El encuentro, que se desarrolló este sábado 7 de mayo, animado por el coro Kerygma, se inició con una oración y fue conducido por Mireya Tapia, encargada del Área de Movimientos y Asociaciones Laicales, quién recordó que en 2021 se fijaron las prioridades pastorales para la arquidiócesis, las cuales el cardenal, el 19 de marzo de 2022, las acotó a tres: “La centralidad en Jesucristo y la urgencia de cambios; laicos, corresponsabilidad y rol de la mujer y los jóvenes”.

Al inicio, el vicario para Laicos, Familia y Vida, monseñor Julio Larrondo, invitó a “caminar juntos en la Iglesia y anunciar juntos al Señor”.

Luego, intervino el Arzobispo de Santiago, cardenal Celestino Aós, quien respondió algunas de las preguntas que previamente se hicieron llegar a los organizadores. Una de ellas fue acerca de la participación de los movimientos laicales en el proceso actual de la Iglesia. Al respecto, el obispo capuchino recordó que todos somos bautizados, y lo que espera es que se manifiesten y se muestren como tales “en estos momentos grandes de la historia y de la Iglesia”. Es decir, precisó, “proclamar que Jesucristo es el Señor y Salvador, hoy, aquí en Chile, en medio de la violencia, de la pandemia, de tanto desconcierto y esperanza porque vamos a tener una nueva Constitución. Pero ¿quién es el Salvador? ¡Jesucristo!”.

Enseguida, apoyado en la carta de san Pablo a Filemón, señaló que el cristiano debe preguntarse qué le dice el Señor en cada acontecimiento de su vida, tras lo que confesó: “Espero que haya cada vez más cristianos convertidos”.

Presentar sin temor el Evangelio a los jóvenes

Frente a otra pregunta sobre los desafíos para los jóvenes hoy, el cardenal fue enfático en afirmar: “¡Jesucristo! No hay otro. San Francisco decía: ‘El Evangelio está ahí. O lo toma o lo deja’. A los jóvenes no los podemos engañar, tenemos que presentarles el Evangelio y a Jesucristo. ¡No tengamos miedo de presentarles el Evangelio y a Jesucristo!”.

Al responder a otra pregunta, el cardenal Aós invitó a los movimientos y asociaciones laicales a tener las cosas claras. “Tiene que haber una identidad con el carisma, identidad que va creciendo”, dijo. Además, los llamó a ser cristianos alegres, a alegrarse por el bien que Dios hace en nosotros a través de los demás, “porque se nos acusa de que somos una Iglesia triste, que no sabemos alegrarnos de pertenecer a la Iglesia, donde hay pecado, pero donde está la gracia del Señor actuando”.

El pastor reiteró esta idea al culminar su intervención: “De los jóvenes y de los movimientos espero que tengan alegría. Vendrán las vocaciones que Dios quiera cuando vean que somos convencidos y felices. Espero que los movimientos tengan vigor y energía”. Justamente, un texto que matizó los diversos momentos del encuentro fue la carta del arzobispo a los cristianos de nuestra Iglesia en Santiago “Tiempo de sinodalidad, tiempo de alegría”, de marzo de este año.

La reunión concluyó con la celebración de la eucaristía, que presidió el Obispo Auxiliar de Santiago, monseñor Julio Larrondo.

Te regalamos la Praedicate Evangelium + análisis
Volver arriba