Hazte socio/a
Última hora:
Todo sobre el consistorio de cardenales, en RD

La Catedral de Zamora reabre al culto tras la clausura de 'Las edades del Hombre'

Fernando Valera: “Cuanto más cerca estamos de Jesús, más amamos a nuestro pueblo; y cuanto más cerca estamos de nuestro pueblo, más tocamos las llagas abiertas de Jesús”

Regresa el culto a la catedral de Zamora | Diócesis de Zamora

La Catedral de Zamora ha acogido este domingo 28 de junio la primera Eucaristía tras la celebración de EsperanZa, la muestra de Las Edades del Hombre que durante los últimos meses ha tenido como sede el principal templo diocesano.

La celebración, presidida por el obispo, Fernando Valera, ha supuesto la vuelta de las celebraciones litúrgicas a la Santa Iglesia Catedral del Salvador, en una Eucaristía retransmitida en directo por Televisión Castilla y León y acompañada musicalmente por el Coro Sacro Jerónimo Aguado.

Donde late el corazón de la diócesis

Al inicio de su homilía, Valera ha dirigido un saludo especial a quienes seguían la celebración a través de la televisión, “especialmente los mayores y los enfermos”, y ha subrayado el significado de este regreso: “Hoy retomamos las celebraciones litúrgicas de esta Santa Iglesia Catedral del Salvador de Zamora, este lugar donde late el corazón de esta Diócesis”.

A partir del Evangelio de san Mateo, el obispo ha invitado a redescubrir la centralidad de Cristo en la vida cristiana, recordando que el Señor no pide frialdad ni distancia respecto a los afectos humanos, sino ponerlo a Él en el centro del corazón. “Solo cuando Jesús ocupa el centro del corazón, nuestros amores humanos se purifican y se vuelven más verdaderos”, ha señalado.

En este sentido, el prelado ha insistido en la necesidad de vivir una fe sencilla, honesta y unificada, alejada de toda doblez. “No es perfección absoluta lo que nos pide el Señor, Él conoce nuestra debilidad, sabe que somos una Iglesia de barro y límites. Lo que Jesús nos pide es humildad para reconocer el error y un corazón sencillo”, ha expresado.

La homilía ha puesto también el acento en la dimensión misionera de toda la comunidad cristiana. El obispo ha recordado que anunciar el Evangelio no es tarea reservada a unos pocos, sino misión compartida por todo el pueblo de Dios: “Cuanto más cerca estamos de Jesús, más amamos a nuestro pueblo; y cuanto más cerca estamos de nuestro pueblo, más tocamos las llagas abiertas de Jesús”.

Sobre Venezuela: Fernando Valera ha pedido poner ante el Señor “a los que han muerto, los desaparecidos, los heridos, todos los que buscan a sus seres queridos”, calificando esta tragedia como “una llaga que sangra en la solidaridad de todos”

Durante la celebración, la Catedral de Zamora ha tenido además presentes a las víctimas y afectados por el terremoto de Venezuela. Fernando Valera ha pedido poner ante el Señor “a los que han muerto, los desaparecidos, los heridos, todos los que buscan a sus seres queridos”, calificando esta tragedia como “una llaga que sangra en la solidaridad de todos”.

La celebración ha concluido con una mirada a María, evocando la imagen de la Virgen de la Majestad, esculpida en piedra en la Catedral. A ella ha encomendado el obispo el camino de la Iglesia diocesana, pidiendo la gracia de ser “libres, alegres y auténticos misioneros del Evangelio” en la vida cotidiana y en el servicio a los demás.

También te puede interesar

Lo último