Hazte socio/a
Última hora:
Un mes del histórico viaje del Papa a España

Florencio Roselló: "Bajo el capotico de San Fermín cabemos todos"

"San Fermín vivió la inmigración, el papa León XIV también la experimentó como misionero en Perú", subrayó, rescatando palabras de Prevost en su reciente visita a España: “La dignidad humana no tiene pasaporte, no conoce fronteras”. "No buscan el delito, no buscan hacer daño, dejan todo“para buscar paz, seguridad y futuro", abundó

Salida de la talla de San Fermín

Día grande en Pamplona. Fiesta de San Fermín, patrono de la ciudad, que en estos días quintuplica su población en una semana de encierros, diversión y posibilidad de convivencia. Día, también,d e procesión y misa mayor, presidida por el arzobispo de la diócesis, Florencio Roselló, quien en su homilía hizo un canto a rebajar la tensión y mirar a todos "como hermanos, no como enemigos".

"La procesión recuerda que Dios nunca deja de salir al encuentro del ser humano. Allí donde vive, trabaja, sufre, celebra y espera. Allí donde se cree o no se cree. Allí donde se practica la fe y allí donde se ha abandonado. Bajo el capotico de san Fermín cabemos todos", subrayó Roselló, quien recordó que "san Fermín ha salido al encuentro de todos", incluso de aquellos que "hace tiempo se alejaron de la Iglesia".

Un San Fermín que "refleja la imagen de esa Iglesia en salida de la que nos ha hablado el papa Francisco: una Iglesia cercana, acogedora, misionera y capaz de dialogar con el mundo sin perder la alegría de su fe". "Una Iglesia que, como he repetido muchas veces, ha perdido la calle", admitió, señalando cómo "la procesión de san Fermín nos ayuda a recuperarla" y a, en palabras de León XIV, no permanecer "encerrados en el templo". "San Fermín camina con su pueblo y quiere ser consuelo de los débiles, luz para las familias, esperanza para los enfermos, paz para quien sufre. ¡Qué hermoso resulta comprobar que, en medio de una sociedad tantas veces dividida o indiferente, un santo sigue siendo capaz de reunir a tantas personas y de suscitar un sentimiento compartido de pertenencia!", insistió.

Recordando el martirio de san Fermín, decapitado por no abjurar de su fe, el arzobispo de Pamplona incidió en que "nuestra sociedad huye de las pruebas, de los sacrificios". Pero es que, añadió, "ser cristiano no es cómodo. Evangelizar exige paciencia, fortaleza y, finalmente, disponibilidad para entregar la propia vida. La verdad no puede venderse y la fidelidad es el testimonio de entrega".

Al tiempo, Roselló apuntó que "Jesús salió al encuentro de la gente. No marchó buscando una vida más cómoda. Marchó porque el evangelio le impulsaba", llegando a "abandonar la propia tierra", como hoy mismo hacen millones de migrantes buscando otro futuro. "San Fermín vivió la inmigración, el papa León XIV también la experimentó como misionero en Perú", subrayó, rescatando palabras de Prevost en su reciente visita a España: “La dignidad humana no tiene pasaporte, no conoce fronteras”. "No buscan el delito, no buscan hacer daño, dejan todo“para buscar paz, seguridad y futuro", abundó.

Como León, "San Fermín nos invita a 'Convertir la mirada'" para "vernos los unos a los otros como personas, no como rivales (...); para vernos como hermanos no como enemigos (...); para respetar la dignidad de la persona sea de donde sea, venga de donde venga, tenga el color de piel que tenga". Y, junto a ello, una llamada a "aquellos que tenemos responsabilidades en la vida pública o social", para "discrepar con respeto, a 'desarmar el lenguaje' que muchas veces utilizamos entre nosotros. La firmeza no exige desprecio, la discrepancia no conlleva humillación".

"Los responsables somos los primeros en dar testimonio e imagen de convivencia, de respeto y tolerancia, tal y como pidió León XIV en el Congreso de los Diputados", culminó su homilía.

También te puede interesar

Lo último

Domingo 15º del tiempo ordinario

Dónde apoyar la confianza